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«Estoy ilusionada, este reencuentro va a ser lo más grande»

A.D.
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María Rozalén regresa hoy a Albacete, a la plaza de toros, donde presentará su gira El árbol y el bosque a  las 21 horas, con apertura de puertas a las 19,30 horas. Llega con su premiado disco y con llenos absolutos en todos los recintos donde actúa.

Razalén. - Foto: Juanjo Molina

María Rozalén regresa hoy a Albacete, a la plaza de toros, donde presentará su gira El árbol y el bosque a  las 21 horas, con apertura de puertas a las 19,30 horas. Llega con su premiado disco y con llenos absolutos en todos los recintos donde actúa. La cantante y compositora comentó a La Tribuna de Albacete sus sensaciones ante este reencuentro con sus paisanos, en un marco tan especial como es el coso. 

¿Cómo surgió esa reciente colaboración con Carlos Núñez en Seguidillas del Sol y la Luna de A Irmandade das Estrelas y qué le parece el resultado? ¿Tiene muchos puntos de conexión con nuestro folclore manchego?

Fue una petición por su parte que me encantó, porque encima, estas seguidillas que hemos grabado son de Albacete, hacia el año 1570, más o menos, una canción popular de mi tierra. Además me lo puso difícil, porque es un cinco por cuatro, un patrón muy complicado de cantar y él confió mucho en que yo lo podía hacer, así que he aprendido mucho con esta canción que me ha propuesto y, por supuesto, la conexión que yo tengo con el folclore manchego es inmensa, porque es de donde yo vengo. Con siete años empecé en la Rondalla del Barrio de Fátima, con la bandurria, con Antonio, mi maestro, y lo primero que comencé a tocar fue precisamente eso, seguidillas, fandangos, malagueñas, manchegas, jotas. Así que de ahí vengo y cada vez vuelvo más a esa raíz.  

Es interesante la colaboración con otros artistas y cantantes, ¿son enriquecedoras para su carrera esas colaboraciones?, ¿cambia su visión de la música o afianza los caminos?

Las colaboraciones son superenriquecedoras, la gran mayoría y, aparte, hay mucho cachondeo porque es evidente que llevo muchos años colaborando con gente muy diferente y en abundancia. La verdad es que creo que eso pasa muy pocas veces y por eso me siento privilegiada, porque gente de estilos tan diferentes quieran contar conmigo me parece un piropazo, hacer algo con rockeros, folkies, gente del rap, de todo, pues es un gran honor y siempre se aprende, de los maestros que llevan tiempo y de los nuevos que vienen pisando fuerte y hay que saber escuchar, porque siempre hay alguien que te puede enseñar algo. 

Un año muy importante para usted, premios también cinematográficos. ¿Qué significó ese Goya por Que no, que no, en La boda de rosa? ¿Un camino, el cinematográfico también interesante?

Bueno, aún no me lo creo. Es de esas cosas que dices, jamás en la vida me va a pasar y, de repente, dicen tu nombre y te dan un Cabezón. Yo siempre veo la gala de los Goya, desde hace muchos años, y me flipa el cine español, entonces esto ha sido una de las cosas más gordas y emocionantes que me han pasado en la vida y estoy agradecidísima porque esto significa que la gente del cine me valora y yo con eso alucino porque me inspira mucho el cine, el teatro y sí que es un camino muy, muy interesante y ojalá siga haciendo muchas cosas en el mundo del cine, tanto musicales como lo que me pidan.  

¿Esperaba un éxito tan importante con su nuevo disco, El árbol y el bosque?

Nunca te esperas nada y encima yo tenía un hándicap así, un poco jodido, porque con el disco anterior pasaron muchas cosas, entonces, una siempre tiene miedo a no estar a la altura. Tenía miedo, pues eso, a que ya no pasaran cosas, a que la gente se olvide de ti. Había inseguridades, pero estoy superfeliz al ver cómo está reaccionando la gente con el disco y al ver lo que está provocando ya en directo, que de eso habían ya muchas ganas.  

¿Cómo es esa visión del mundo que muestra en este trabajo?, ¿esperanzadora, una mirada crítica a la realidad que nos rodea, introspectiva?

La mirada de este disco sí es muy introspectiva, aunque tiene una parte muy crítica en algunas canciones, esa mirada es partiendo también desde el yo. En el disco anterior hablé de mis raíces, de mi familia, de tabúes, fue un poco constelación familiar porque tenía que sanar algunas cosicas que se me habían puesto delante y ahora me tocaba a mí ponerme frente al espejo. Sí que hay mucho mirar hacia adentro y cuestionarme, a qué he venido yo, por ejemplo. Tiene como mucha filosofía, el árbol, el individuo; el bosque, lo colectivo. ¿Qué va por delante?, el ego, el ruido, la sociedad…, en fin, hay, mucho, pero creo que es el primero así como más terapéutico y personal, sí.  

¿Es también un álbum más rico musicalmente en cuanto a ritmos y colaboraciones?

Un disco más rico en músicas, en ritmos, en todo. Creo que nos hemos atrevido en este álbum a dar un pasito más adelante porque hay varios estilos que no nos habíamos atrevido a tocar, como por ejemplo el funky o el son cubano. Se nota que viajamos mucho por latinoamérica, que somos melómanos todos y nos encanta la música, evolucionar y hemos venido a jugar, así que tiene mucha tralla y aunque todos los discos son eclécticos, este lo es aún más.  

Por cierto, no paran de salir reediciones de sus trabajos anteriores, en distintos formatos, imagino que será algo muy importante que todo su catálogo se demande. 

Claro, es importante para mí que se demande y, a día de hoy que se vendan discos, mejor. Yo, solo puedo dar las gracias, pero para mí es superemocionante  y, por ejemplo, este ha sido el primer disco  también en vinilo y ahora ha salido igualmente el primero al que le tengo mucho cariño, entonces, sí que me encanta que haya mucho material y que se cuiden así los formatos clásicos. A mí el vinilo me flipa, porque es como si la música respirara.   

Por fin las giras importantes, como la suya, arrancaron, ¿qué sensaciones tiene en este reencuentro con el público, con llenos absolutos, con los condicionantes de aforo?

Igual que el año pasado, en el que tuvimos algún concierto, fue muy difícil todo, esta gira, aparte de que tengo que dar gracias porque la gente está respondiendo y viene a escucharnos y estamos más acostumbrados a la distancia, a la silla, a la mascarilla, el público está feliz, contenido, muy emocionado, como a flor de piel, entonces, los conciertos los estoy disfrutando muchísimo y noto también que la gente se lo toma como un gran regalo. Estoy sintiendo cosas muy especiales, es como si esta gira fuese la primera de todas, es muy guay, encima, cuando te arrebatan las cosas, las valoras el triple y ahí estamos, subiendo al escenario como si fuese la primera y la última vez, siempre.  

¿Esperaba esa cálida recepción?

Tenía miedo, venimos de una incertidumbre que no teníamos ni idea de cómo iba a reaccionar la gente. Evidentemente, muchas cosas han cambiado, porque hay gente que aún tiene mucho miedo y hay precios que han subido algo, por todos los gastos, cabe menos gente en los recintos y la compra de entradas es más de última hora, precisamente porque cambian las cosas todo el rato, por eso, el agradecimiento es triple, vamos, porque es como un sobresfuerzo por parte de todos, por nuestra parte también.  

¿Muy agotada  o después de tanto tiempo sin salir era algo soñado y  necesario?

Es como la gira más difícil que hemos hecho nosotros, a nivel vocal, por ejemplo para mí, o de baile, de ritmos, es muy difícil. Vais a ver que yo acabo muerta y luego, para los músicos también, hay más instrumentos, ritmos, diferencias, es un concierto muy difícil, pero como había tantas ganas, pues estamos felices. 

¿Qué significa ese reencuentro con sus paisanos en la plaza de toros?, ¿habrá sorpresas para esa cita tan especial?

Estoy atacada, nerviosa, ilusionada, para mí  este reencuentro va a ser como lo más grande que voy a hacer y en mi ciudad y además hace mucho que no voy a tocar. Vale que toqué en el Carlos Belmonte, teloneando a Alejandro Sanz y Pablo Alborán, pero la mayoría de la gente no iba a escucharme a mí, iba por ellos. En la plaza de toros he escuchado mis primeros conciertos de la gente que yo más admiro. Yo vi allí a Sabina, Extremoduro, Fito, Vetusta Morla…, a toda la gente que a mí me emocionaba, es como un sueño estar tocando yo allí y espero que salga muy bien, porque a veces en tu casa tienes todo más a flor de piel y voy a estar más emocionada y nerviosa que en ningún otro lado. 

Estos meses de gira hay tiempo para componer, ¿aprovechó el parón de la pandemia para hacerlo de cara a nuevos proyectos, acaso también literarios, para un nuevo libro?

En el parón de la pandemia lo aproveché sobre todo para terminar bien el disco, a nivel de producción, entonces, sí que le di más vueltas a todo, fue muy creativo, aunque hubo momentos de colapso, de quedarme en shock por todo lo que estaba pasando, pero sí que es cierto que desde que salió el disco estoy un poco  parada, no he vuelto a escribir, bueno sí que he escrito alguna cosa y estoy ahora volviendo a sentarme frente al cuaderno, porque sí que me están proponiendo cosas interesantes y, bueno, a ver si todo sigue igual y sigo con la inspiración a tope y vienen cosas bonitas. Un nuevo libro, quizá, también me han propuesto algo, a ver si para los próximos años puedo hacer algo que aporte. 

Por cierto, este año no hubo festival en su pueblo, ¿volverá en 2022 más reforzado, si la pandemia nos deja?

Sí, llevamos dos años aplazándolo, porque evidentemente me da mucho miedo que en una población tan envejecida, si pasa algo, no sé si me lo perdonaría. Cruzo dedos y, por favor, que en 2022 ya podamos llevarlo a cabo, porque lo echo de menos, de verdad. Este año me fui ese fin de semana y vinieron de Caravaca de la Cruz a cantar por las calles y eso fue superemocionante y ahí estuve yo cantando e intentando bailar unas malagueñas. Sí, a ver si el año que viene, por fin volvemos a cantar y llevar a cabo LeturAlma.