Hoya Gonzalo celebra el domingo el Memorial Samuel Andújar

Redacción
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La carrera rinde homenaje al que fuera médico del Circuito Provincial y superará los 500 atletas

Un grupo de atletas recorre las calles de Hoya Gonzalo en la edición del año pasado. - Foto: Francisco Villaescusa

El próximo domingo se celebrará la XII Carrera Popular de Hoya Gonzalo Memorial Samuel Andújar, trigésima octava prueba puntuable para el XIX Circuito Provincial de Carreras Populares que organiza la Diputación de Albacete. El evento tendrá a 530 atletas en la línea de salida, una cifra que supera con creces a los 395 inscritos el año pasado. El notable incremento de participación en casi todas las carreras del calendario provincial está siendo una constante, hasta el momento se han registrado 25.695 llegadas a meta frente a los 21.857 del año pasado en estas mismas pruebas, con una mejora que supera los 100 corredores por carrera.
La carrera de Hoya Gonzalo rinde homenaje un año más al doctor Samuel Andújar, natural de esta localidad y que falleció en 2013. A partir de esa edición la prueba se rebautizó con el nombre de este recordado galeno. Samuel era atleta y médico de atletas, formaba parte del grupo de valientes pioneros que comenzaron a correr por caminos y parques hace 40 años, llegando a realizar destacadas marcas en maratón, con menos de 3 horas en la prueba de los 42 kilómetros. Más allá de su afición al atletismo y su vinculación profesional al Circuito de Diputación, Samuel se ganó el respeto y cariño de todos por su bondad como ser humano, cercanía en el trato, infinita generosidad, exquisita educación y extraordinario sentido del humor.
La prueba comenzará a las 11 horas en los aledaños del pabellón polideportivo. Los dorsales se podrán recoger a partir de las 8,30 horas en este mismo lugar. Una instalación que también ofrecerá los servicios de vestuarios, aseos y duchas. Los atletas podrán dejar sus vehículos en el campo de fútbol de Hoya Gonzalo, muy cerca de la línea de salida y meta.
El recorrido propone una distancia de 10 kilómetros, con dos vueltas de 5.000 metros a un mismo trazado en un terreno de asfalto y caminos de tierra. A pesar de su asequible distancia, la carrera es muy dura, con dos exigentes subidas a los molinos de energía eólica, con un vertiginoso descenso que obliga a los cuádriceps a realizar la máxima tensión.