El acusado de intentar atracar un banco dice ser inocente

Josechu Guillamón
-

La Policía Nacional, que consiguió localizarlo por su vehículo, lo cree autor de otros tres robos consumados en sucursales bancarias de la Región de Murcia, acaecidos en fechas próximas

Imagen del acusado, que llegó de prisión escoltado por dos policías nacionales. - Foto: Arturo Pérez

El acusado de intentar atracar una sucursal bancaria en Hellín, el 12 de marzo de 2020, defendió su inocencia en la primera sesión del juicio que se celebra contra él en el Juzgado de lo Penal 1 de la capital.

El acusado, J.A.S.P., que sólo respondió a preguntas de su abogado, dijo que el 11 y 12 de marzo de 2020 pudo ir a Hellín, Tobarra o Isso, porque por su trabajo iba a esas localidades habitualmente, pero negó ser el autor del intento de atraco a la sucursal bancaria hellinera.

A continuación, declararon los empleados del banco. La primera testigo señaló que el día de los hechos llegó a la sucursal a las ocho de la mañana, donde encontró a un hombre sacando dinero del cajero. 

Cuando fue a abrir, el hombre le puso el cañón de un arma en la espalda y le dijo que era un atraco, mientras la empujaba al interior del banco, donde se encontraba otra empleada, que había llegado antes. El asaltante ordenó a ambas que levantaran las manos, que si le daban el dinero no les iba a hacer nada. Ellas le explicaron que el dinero estaba en la caja y que para abrirse tenía un tiempo de retardo. El atracador les dijo que cerraran las persianas.

En ese momento, llegó a la sucursal un tercer empleado, al que el acusado le dijo que entrara, sin embargo, éste al ver el arma optó por huir al bar de enfrente a pedir ayuda. El asaltante salió detrás de él para tratar de detenerlo.

Las dos empleadas aprovecharon ese momento para cerrar el banco. 

La testigo explicó que reconoció  al acusado en una foto que le enseñó la Policía Nacional y también lo reconoció ayer en el juicio, a pesar de que el día de los hechos llevaba gafas negras y una gorra con orejeras y braga. Aunque los otros empleados dijeron que la complexión y la altura coincidía con la del atracador, no pudieron afirmar al 100% que el acusado fuera el asaltante.

MÁS INFORMACIÓN EN EDICIÓN IMPRESA