La región con más productos en la pirámide 'mediterránea'

L.G.E.
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El consejero de Agricultura y presidente de la Fundación Dieta Mediterránea premia a Juan Ramón Amores, Pepe Rodríguez y Federico Bahamontes

Los tres premiados con el jurado de la Fundación Dieta Mediterránea - Foto: David Pérez

En la base de la pirámide de la dieta mediterránea hay agua e infusiones y a partir de ahí, frutas, verduras y aceite de oliva en la base más ancha hasta llegar a las carnes rojas y los dulces en el pico. «Somos probablemente la región que más productos tiene en la pirámide de la dieta mediterránea», subraya el consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo, que además preside la Fundación Dieta Mediterránea.
Y enumera:«No hay una región que pueda presumir tanto como nosotros siendo lo primeros productores de pistacho, cebolla, melón, vino, los segundos de aceite de oliva o los primeros de lentejas, que las legumbres son esenciales». De hecho, lamentó que uno de los hábitos que se ha ido perdiendo y que hay que recuperar es el del consumo de legumbres con asiduidad.
Desde la Fundación Dieta Mediterránea buscan la promoción de la dieta más saludable del mundo con iniciativas como los premios Columela, que han distinguido a Juan Ramón Amores, exdirector general de Juventud y Deportes por su promoción de la actividad física entre los escolares, el ganador del Tour Federico Martín Bahamontes y el chef de El Bohío y presentador de MasterChef, Pepe Rodríguez.
Martínez Arroyo se mostró muy satisfecho de que en el dibujo de la pirámide que usan los médicos para recomendar dieta saludable se haya incluido la silueta del pistacho. «Los frutos secos tienen unas características muy particulares en su composición de ácidos grasos, de materia grasa e hidratos de carbono,  que los hace muy adecuados para los hábitos de consumo saludable que defendemos con la dieta mediterránea», indicó.
Arroyo avanzó que en noviembre se presentará en Talavera la marca de calidad colectiva privada Magno Pistachio. Explicó que se trata de anticiparse a otros competidores, «controlar el mercado desde Castilla-La Mancha» y trabajar para que el procesado del producto -y con ello el valor añadido- se quede en la región.