El Parque se acerca a otro verano sin el refrescante abierto

MAITE MARTÍNEZ BLANCO
-

El refrescante presenta el mismo estado de abandono que llevó al Ayuntamiento a buscar un nuevo concesionario que está a la espera de que se le autoricen las obras

Las persianas del cerramiento del refrescante están llenas de pintadas. - Foto: S.D.

Dos años y medio lleva cerrado el refrescante El Pinar, del Parque de Abelardo Sánchez. Y parece que este verano tampoco podrá dar servicio a la vista del estado que presenta. Vandalismo, un incendio que afortunadamente se extinguió sin que fuera a más y una empresa que dejó sin pagar el canon durante años, además de haber colocado una caseta anexa de manera ilegal, son los antecedentes de este coqueto lugar localizado en el corazón del pulmón de la ciudad. 
Ante este panorama, el Ayuntamiento de Albacete al fin tomó cartas en el asunto y en agosto del 2017 declaró la caducidad de la adjudicación del refrescante y se puso manos a la obra para buscar un nuevo concesionario interesado en explotar este negocio y dar servicio a los usuarios de esta zona verde. 
Un año más tarde se procedía a adjudicar la explotación del refrescante El Pinar a Hoteles de la Mancha, empresa que gestiona en la ciudad el Gran Hotel. El contrato se formalizó a finales de octubre de 2018 y en febrero de 2019 la Junta de Gobierno Local autorizó la cesión del contrato a Senshoku Restaurantes, la misma sociedad que gestiona el restaurante del mencionado hotel.
En el pliego de condiciones que sirvió para adjudicar el contrato, se fijaba que la actividad comenzaría en el plazo de 60 días contados a partir de la formalización de la concesión. Pese al tiempo transcurrido, El Pinar sigue cerrado y no se atisba actividad alguna en el lugar para su reapertura. Pintadas en sus persianas, verjas forzadas, suciedad y vajilla tirada por los suelos, es el estado actual. Según informó el Ayuntamiento de Albacete, la empresa concesionaria espera que se le dé el visto bueno a las obras que pretende llevar a cabo. Su proyecto ha sido ya estudiado por la Gerencia de Urbanismo, según ha podido saber La Tribuna, por tanto ahora sería Medio Ambiente quien tendría la última palabra.

(Más información en edición impresa)