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«Un libro sobre la infancia en la tarjeta postal es inédito»

A.D.
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Luis Miguel Martínez- Gómez Simón presentó ayer, en el salón de Plenos del Museo Municipal de Albacete, su libro La infancia en la tarjeta postal modernista, editado por la Asociación Cultural de Amigos del Museo Pedagógico y del Niiño

Luis Miguel Martínez-Gómez Simón. - Foto: Arturo Pérez

Luis Miguel Martínez- Gómez Simón presentó ayer, en el salón de Plenos del Museo Municipal de Albacete, su libro La infancia en la tarjeta postal modernista, editado por la Asociación Cultural de Amigos del Museo Pedagógico y del Niño de Castilla-La Mancha, con la colaboración de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Albacete. El autor  comentó a La Tribuna de Albacete las singularidades de esta obra. 

¿Un proyecto preparado durante años?

Sí, es un proyecto que teníamos iniciado hace 15 años, pero es que van surgiendo otras cosas que van dejando atrás estas obras, que son interesantes, pero no urgentes. Finalmente, con la desgracia de la pandemia y el confinamiento, retomamos el proyecto,  un libro que nos presentara la visión de la infancia, a través de la tarjeta postal de principios del siglo XX, pero en ese momento se cruza en nuestro camino Las postales de Mari-Pepa, de María Claret, una oportunidad única para hacer la edición, y publicamos antes. Quedaba ya solo concluir un libro, prácticamente terminado, este que presentamos La infancia en la tarjeta postal modernista.

¿Muchas visiones de la infancia y distintas?

Claro, el libro recoge casi 30 apartados e imágenes con los niños en todo tipo de actividades y actitudes, rezando, con animales, con juegos y juguetes, que es una de las más interesantes, así como otra sección, que hemos llamado Infancia transgresora, con los niños en situaciones impensables hoy, niñas que se emborrachan hasta perder el sentido, niños fumando, en actitudes irreverentes u otros que se burlan de los maestros.  

¿Son postales de muchos países o solo españolas?

Son postales circuladas en España, casi todas de mi colección particular, con algún préstamo en concreto de Mariana de Pascual. En general, son todas que se sitúan en lo que podemos llamar modernismo, entre 1900 y 1920, pero que, a pesar de esa circulación en España, no son de manufactura española en la mayoría de los casos. 

En esa época, la fabricación de postales en España era muy escasa, para la gran demanda existente y de donde más postales hay es de Francia y Alemania. 

¿Se mandaban por correo?

Son postales circuladas, pero no quiere decir que se mandasen por correo, porque muchas se entregaban en mano. El porcentaje de las que llevan franqueo es muy pequeño. Son tarjetas que se aprovechaban para felicitar o comunicar situaciones y muchas circulaban dentro de la misma población, de mano en mano, porque se podían estropear.

¿Por qué eligió exclusivamente esta temática, centrada en la infancia?

Dentro del coleccionismo y la investigación sobre la tarjeta postal, hay muchas monografías, sobre todo referidas a ciudades. Un libro sobre la infancia en la tarjeta postal modernista era inédito en España. Luego, hay una razón de indudable peso para la elección, mi vinculación al Museo de la Infancia de Castilla-La Mancha, desde sus inicios. Muchas  postales las tenemos para recrear espacios expositivos del Museo. 

¿Blanco y negro o color?

Muchas son en blanco y negro y otras coloreadas, con diferentes técnicas artesanales.  

¿Tiene ya otro proyecto?

Algunos. Trabajé en el Ministerio de Justicia y había una documentación interesante sobre expedientes de menores que fue al Archivo Histórico. Mi idea, relacionada con la infancia, es hacer un estudio sobre aquellos expedientes de infracciones penales de niños, en los años 40 y 50.