El único feudo de Vox

Jonatan López
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Luciano detiene su coche para saludar a Adoración, que aprovecha la mañana para pasear. - Foto: Reyes Martí­nez

Jorge López es el alcalde 'voxista' que gobernará Hontecillas, un pequeño municipio conquense, en la próxima legislatura

Seguramente tendrá que hacer uso de algún programa de geolocalización para conocer dónde se encuentra Hontecillas, un pequeño municipio conquense que el lunes posterior a las elecciones municipales fue más conocido por aparecer en diversos medios de comunicación de ámbito regional. Esta localidad, de apenas 60 habitantes y situada en la margen izquierda del Pantano de Alarcón, es la única de Castilla-La Mancha que será gobernada por un alcalde de Vox.
Jorge López Contreras dirigirá la Alcaldía, gobernada en los últimos cuatro años por el PSOE, gracias al 70,2% del apoyo de sus vecinos. Muchos de ellos aseguran que le dieron su voto sin mirar las siglas del partido por el que se presentó. Más bien lo hicieron por colocar a alguien con ideas nuevas al frente de un municipio que sufre la despoblación. Y es que en Hontecillas, como en muchas localidades conquenses, el éxodo de sus habitantes se hace sentir en sus calles. «Hay más gatos que habitantes», asegura un vecino.
Basta decir que sólo residen cuatro niños, todos ellos hermanos de una familia de origen sudamericano, de diferentes edades, que deben desplazarse a diario a los centros escolares de Valera de Abajo y Valverde de Júcar. No hay tiendas ni panadería, el médico visita la localidad una vez por semana y sólo abre por las tardes y durante los fines de semana el único bar en el que, por cierto, todos los vecinos aseguran que guisa la mejor cocinera de la provincia.
el nuevo alcalde. López Contreras, de 36 años de edad, asegura que Hontecillas «necesita a alguien joven, que ame el pueblo y que se sienta ligado» y cuenta que se presentó por  Vox «porque es mi partido y estoy afiliado». Lejos de las siglas, considera que para llevar a cabo políticas municipales «las ideologías no son trascendentales a la hora de tomar decisiones».
Por otro lado, cuenta que su deseo es que se dé a conocer  a Vox, «no  como una formación oscura y estigmatizada. A la gente de la zona que me conoce, que sabe que soy una persona normal y que me ha votado, decirle que sí, soy de Vox,. No somos racistas o falangistas. Es necesario también que los del partido que estamos en pequeñas zonas saquemos la cabeza y nos dejemos ver».
Su mayor objetivo, junto a la concejala que le acompaña al frente del Consistorio, es «no caer en la despoblación total» y conseguir inversión privada que «deje dinero en el Ayuntamiento. Gestionarlo bien para orientarlo, no en hacer pistas de pádel o en un frontón cubierto, sino en traer planes que ayuden a las personas que quieran vivir  aquí, y a las que ya tenemos y necesitan apoyo».
El nuevo regidor relata que el municipio no cuenta con «grandes recursos para poder llevar a cabo políticas que ayuden económicamente a personas que puedan llegar al pueblo, como en otros municipios». Sin embargo, afirma que su manera de hacer política no será conformándose con las ayudas institucionales. «Creo que un buen alcalde debe ser un buen gestor y buscar las fórmulas para generar ingresos».
Dice sentirse orgulloso de «ser alcalde por Vox y el único de Castilla-La Mancha, pero es una pena porque me hubiese gustado que tuviéramos más ediles en Cuenca y en la región. Creo y estoy convencido que tendré todo el apoyo del partido y de sus recursos humanos. Seguro que se volcarán en ayudarme».
Los vecinos. «Vamos a ver cómo se porta. Es buen muchacho», dice Manuel Serrano, un jubilado que viene de «echar un vistazo» a una parra, y que asegura que los vecinos de la localidad están «muy contentos» con la elección del nuevo regidor.
A la conversación se une Manuel Martínez, quien afirma que el nuevo alcalde «es muy majo y no porque lo diga yo. En invierno somos unos 30 y en verano, en las fiestas de agosto, estamos más de 200. En el fondo somos una gran familia».
Hontecillas es también el lugar escogido por una gallega, funcionaria de la Embajada de España en Buenos Aires, y de un madrileño. Este matrimonio se fijó en una antigua casa de la localidad que compró y ahora remodela a su gusto para vivir «la jubilación». En el patio, una artista vasca, Cris de Ver, pinta un mural de grandes dimensiones y con motivos vegetales. Es el mejor lugar para «descansar tranquilamente», comenta el matrimonio.

Sagrario y Fernando, un matrimonio que reside en Madrid, muestran el mural de la nueva casa que han comprado en la localidad.  Reyes Martí­nez
Sagrario y Fernando, un matrimonio que reside en Madrid, muestran el mural de la nueva casa que han comprado en la localidad. - Foto: Reyes Martí­nez