Nuevo medicamento para combatir la diabetes tipo 2

Benjamín López
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Sale al mercado en España un nuevo fármaco que controla la enfermedad -reduce la glucosa en sangre- y previene sus graves complicaciones asociadas -sobrepeso y enfermedades cardiovasculares-

Control de azúcar en sangre. - Foto: Víctor Ballesteros

Las personas con diabetes tipo 2 en nuestro país, o lo que es lo mismo, más de cinco millones de españoles, están de enhorabuena. Ya está disponible en España un nuevo fármaco, semaglutida (laboratorios Novo Nordisk) que ha demostrado ser eficaz, altamente tolerable y muy fácil de administrar. Se trata de un producto que ayuda a controlar mejor esta enfermedad y prevenir algunas de sus graves complicaciones asociadas.
Y es que se ha comprobado que semaglutida  reduce significativamente los niveles de glucosa en sangre, al tiempo que ayuda en el control del peso y hace que descienda el riesgo de sufrir un episodio cardiovascular grave, hasta un 26 por ciento en el caso de los pacientes de alto riesgo o que han sufrido previamente una dolencia de este tipo. Además, destaca por su flexibilidad a la hora de administrarlo: su aplicación es un inyectable, tan sólo una vez a la semana y en cualquier momento del día, con o sin comidas.  
Según explica al respecto el especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital General Universitario de Ciudad Real, Pedro Rozas,  semaglutida supone un «cambio muy significativo» en la forma de abordar la diabetes tipo 2 porque, explica, los tratamientos han evolucionado mucho a los largo del tiempo. Los primeros, explica, se centraban en «un control exclusivamente de la glucemia sin claros beneficios a nivel cardiovascular». Posteriormente se priorizó el uso de fármacos que sí aportaban un beneficio cardiovascular a los pacientes, pero semaglutida, añade, «supone un punto de inflexión porque con una sola molécula se produce un cambio terapéutico mediante el cual no solo somos capaces no solo de reducir el riesgo cardiovascular sino de mejorar claramente la hemoglobina glicosilada».
Semaglutida fue aprobado por la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos -FDA, en sus siglas en inglés. en diciembre de 2017 y por la agencia reguladora de Canadá en enero de 2018. Un mes después, el 9 de febrero del año pasado, la Comisión Europea (CE) otorgó la autorización de comercialización de semaglutida para el tratamiento de la diabetes tipo 2 en la Unión Europea.
Se trata pues de un medicamento contrastado, seguro y que ha demostrado buena tolerancia, según se desprende de los ocho ensayos clínicos globales de fase 3 a los que ha sido sometido antes de su aprobación definitiva, en los que participaron más de 8.000 adultos con diabetes tipo 2, incluidas personas con elevado riesgo cardiovascular, con y sin enfermedad renal. Y es que esta enfermedad que afecta a más de cinco millones de personas en nuestro país puede tener graves consecuencias para la salud: problemas oculares, sobrepeso u obesidad, insuficiencia renal y enfermedades cardiovasculares, entre otras.
Según el doctor Carlos Miranda, médico de familia en el Centro de Salud Buenavista de Toledo, «si nos atenemos a los resultados de los ensayos podríamos decir que hay un antes y un después en el tratamiento de la diabetes tipo 2». Y es que, a su juicio, «ha superado las expectativas que había hasta ahora con otros fármacos» y aunque «hay que ser prudente» a la hora de valorar su posible alcance «todo indica que va a ser algo muy beneficioso para los pacientes».  Y a juicio del director general de Novo Nordisk en España, Mads W.Ø. Larsen, estamos ante un medicamento que «está llamado a tener un gran impacto en la vida de los españoles con diabetes mellitus tipo 2» porque representa una «opción terapéutica muy necesaria para personas que buscan una solución nueva y eficaz para controlar su enfermedad».
Los resultados obtenidos en esos ocho ensayos clínicos demostraron una mayor reducción de los niveles de glucosa en sangre y del peso corporal en comparación con otros tratamientos para la diabetes tipo 2. Además, frente a la administración de un placebo conjuntamente con el tratamiento estándar  también se pudo observar patentes beneficios cardiovasculares y una reducción estadísticamente significativa de la aparición o progresión de insuficiencia renal propia de la diabetes.
Semaglutida, con su nombre comercial Ozempic, lleva ya más de una semana en el mercado español, es decir, puede ser recetado ya por los profesionales. Su coste es mayor que el de otros tratamientos pero, según el doctor Rozas, dado que elimina o reduce otros riesgos para la salud del paciente, a la larga puede resultar más barato. «El coste del fármaco es mayor, pero en términos de beneficios clínicos y cardiovasculares probablemente ahorremos a medio y largo plazo», explica al respecto.
Reducir los costes no es algo de menor importancia si tenemos en cuenta que  la diabetes y sus complicaciones son responsables de la ocupación de entre el 20 y el 30 por ciento de las camas hospitalarias y del 6,3-7,4% del gasto sanitario nacional. Un reciente estudio de la London School of Economics cuantifica en 5.447 millones de euros al año los costes directos en España, destinados principalmente a tratamientos y hospitalizaciones, lo que supone un coste anual por paciente de 1.708 euros. Si le añadimos los costes indirectos, como el absentismo laboral de los pacientes, sus jubilaciones anticipadas o los gastos sociales que generan, el gasto se dispara a 17.630 millones de euros al año en España.
Nivel de glucosa en sangre.
Semaglutida reduce la glucosa en sangre de un modo dependiente de la glucosa, mediante la estimulación de la secreción de insulina y la disminución de la secreción de glucagón cuando la glucosa en sangre es elevada sin causar hipoglucemias de manera directa. Al cabo de un año tras la incorporación del tratamiento con semaglutida, un 67%de los pacientes que estaban siendo tratados con una terapia dual o triple han visto cómo su situación era óptima en cuanto al objetivo terapéutico de hemoglobina. Datos de enorme valor si tenemos en cuenta que mas de la mitad de las personas que padecen diabetes en España no tienen un nivel óptimo de control de glucosa en sangre, lo que puede acarrear  hiperglucemias o hipoglucemias, poniendo en riesgo la salud y la calidad de vida del paciente.
En lo que se refiere a la prevención de enfermedades cardiovasculares su importancia radica en un dato: alrededor del 80% de las personas con diabetes tipo 2 fallecen a causa de una enfermedad cardiovascular, como el infarto del miocardio o el ictus. Los altos niveles de glucosa en sangre y otras alteraciones asociadas a la diabetes (presión arterial alta, alteración de los lípidos, obesidad…) provocan daños en los vasos sanguíneos, lo que motiva que la enfermedad cardiovascular sea una complicación muy frecuente y la principal causa de muerte y discapacidad en las personas con diabetes.
Otro de los grandes beneficios de semaglutida es la reducción de sobrepeso, un problema que presentan el 90 por ciento de las personas con diabetes tipo. Se ha demostrado que el nuevo fármaco reduce el apetito y disminuye la ansiedad por comer.