Nico Gorosito ya ve la luz al final del túnel

Juan Carrizo
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El central asegura en la vuelta al trabajo del Albacete que «se me llegó a pasar por la cabeza dejar el fútbol pero, como me dicen los compañeros, voy a ser un fichaje invernal»

Gorosito habla con Susaeta durante la vuelta a los entrenamientos. - Foto: José Miguel Esparcia

Tras una semana de vacaciones navideñas, la plantilla del Albacete Balompié volvió a los entrenamientos en una fría y desangelada mañana en la Ciudad Deportiva, a la que se acercaron un buen puñado de aficionados, poco habituales ya en las sesiones toda vez que la gran mayoría son a puerta cerrada.
Nico Gorosito se entrenó todavía fuera del grupo, junto a Néstor Susaeta y el readaptador Alberto Piernas, pero su vuelta a la normalidad es inminente y será, sin duda, un refuerzo invernal que le va a venir muy bien a Luis Miguel Ramis, que ha tenido muchos problemas en defensa durante el último mes de competición en 2019.
«Es lo que me dicen los compañeros en el vestuario, que voy a ser un refuerzo invernal», dice con alegría en el rostro un Gorosito que lo ha pasado francamente mal pero que, como bien dice «por fin he visto la luz al final del túnel».
«Ya no falta nada, estamos sumando día a día más carga de intensidad y la vuelta está muy cerca. Ya no es como antes, ya no hay dolor», manifestó aliviado el jugador, que tuvo que volver a pasar por el quirófano a principio de temporada para solucionar de una vez por todas sus problemas en el segundo dedo del pie izquierdo.
Gorosito explicó que «en la última operación me quitaron el cartílago, la articulación, el nervio... ya ese dedo está, por decirlo así, muerto, y me tengo que acostumbrar porque el cuerpo, las piernas, cabeza, hay que llegarlo y pensar que ya no tiene reacción alguna. Estoy deseando entrenar con el grupo y estar sobre el terreno de juego ayudando al equipo».
El central argentino, que cumple su tercera temporada en el Albacete tras llegar en enero de 2018, quiere cerrar un capítulo complicado en su carrera. Se lesionó en diciembre de 2018 y ha sido un año de calvario, dos operaciones y momentos difíciles, llegando incluso a pensar en la retirada del fútbol.
«Ha sido casi un año y medio y despertarse todos los días con dolores..., pero yo siempre he tratado de ser optimista. Entrenando puedes regular, pero en el campo hay que darlo todo. Este año en la pretemporada estuve bien, pero tras jugar un rato frente al Leganés volvieron los dolores. Jugué los tres primeros partidos de liga, que no tendría que haberlos jugado. No me sentía cómodo y tuve que volver al quirófano», manifestó.
«Ahora ya veo la luz al final del túnel y he tenido que estar muy fuerte de cabeza. No hubo desesperación, pero llegaba a casa enfadado, discusiones con mi mujer, con mis hijos, pensando que no me podía recuperar. Fueron momentos en los que llegué a pensar que no quería jugar más al fútbol. Pero tras la operación me dijeron que volvería a estar bien, así es como me estoy sintiendo ahora. desapareció el dolor, ahora necesito sentirme cómodo y cada día voy de menos a más», añadió Gorosito.

 

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