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La familia de Gallart cree que murió por negligencia

Josechu Guillamón
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El abogado Mariano López Ruiz, representante legal de los padres del militar hellinero fallecido tras realizar un salto paracaidista sobre el mar en Cartagena, considera que puede tratarse de un homicidio imprudente

Imagen del militar hellinero, Rafael Gallart Martínez. - Foto: Ejército de Tierra

El sargento de la Legión, Rafael Gallart Martínez, natural de Hellín y de 33 años de edad, falleció el pasado 10 de junio, al caer al mar en un ejercicio de salto paracaidista  en Cartagena (Murcia), dentro del curso de operaciones especiales que estaba realizando. 

El abogado de los padres del militar hellinero, Mariano López Ruiz, manifestaba que considera que su muerte pudo deberse a una negligencia, por lo que podría encontrarse ante un delito de homicidio imprudente. «Nosotros consideramos que pudo haber un homicidio,  que ya veremos como se califica, si como homicidio imprudente o como homicidio doloso. Se trataría de un homicidio involuntario».

Sin embargo, de momento lo que quieren es que la muerte se investigue. «Una vez que se investigue, ya lo podremos calificar, pero todo apunta a que por lo menos hubo unos comportamientos que no eran lícitos, bien sean considerados como imprudentes o como dolosos».

Las razones. Según comentaba el abogado, la familia ha podido saber que la climatología no era la adecuada para unas maniobras de esas características. «La familia dice que conforme a ellos les han contado y por el conocimiento que tienen, las condiciones meteorológicas no eran las idóneas para realizar las maniobras, que no se tenían que haber hecho o si se dieron cuenta después del tiempo que hacía y como estaba el mar y el viento, las tenían que haber suspendido».

Por otra parte, añade que «parece ser también que los equipos que llevaban no funcionaban correctamente, porque estaban muy rígidas las correas, con lo que Rafael Gallart estuvo en el mar un par de horas y no se pudo hacer el rescate. Tardaron dos horas en hacer el rescate, precisamente por las condiciones meteorológicas que había. Si las cosas no hubieran  sido así, no habría sufrido el accidente y en el caso de que se hubiera producido por cualquier circunstancia, el rescate se hubiera realizado en 15 ó 20 minutos».

Por el momento, la familia ya está personada en la causa, que está en la fase de investigación y de instrucción. «Todavía no nos han citado para las declaraciones en el Juzgado Togado de Almería, que es el juzgado militar que lleva el asunto y es el que tiene que empezar a tomar declaraciones a todo el mundo. Aún se tiene que recibir el informe de autopsia, que todavía no se ha recibido».

López Ruiz explicaba que al ocurrir la muerte dentro del ámbito militar, el caso se tiene que ver en un Tribunal Militar, pero señalaba que esperaba que el juicio fuera justo. «Nosotros nos tenemos que someter a la jurisdicción militar y la jurisdicción militar se tiene que someter a la ley, con lo que, de momento tenemos que confiar. En caso de que se comprobara que ha habido cualquier tipo de ilicitud y no se juzgara adecuadamente y hubiera recursos, el caso acabaría en el Tribunal Supremo». 

En cualquier caso, manifestaba que los expertos tendrán que determinar si con esa climatología se tenían que haber realizado las maniobras. Y es que las únicas pruebas no serán sólo lo que declaren los compañeros que saltaron con él aquella jornada, sino que también habrá pruebas periciales de personal civil, «por lo que confiamos en que la justicia militar, aunque sea militar sea justa».