Una línea de tren (casi) en vía muerta

E.F
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El cierre de las taquillas en las estaciones de Villarrobledo, Hellín y La Roda es un capítulo más de una historia de decadencia

Foto de archivo de la estación de Hellín - Foto: L.T.

La intención de Renfe de poner fin a la venta directa de billetes en las estaciones con menos de 100 pasajeros al día, entre ellas las de La Roda, Hellín y Villarrobledo, ha causado indignación en las localidades afectadas, pero no es una sorpresa. Es, en realidad, un capítulo más de la historia de la decadencia de una de las líneas ferroviarias con más historia de España. 
A primera hora de la tarde de ayer, el diputado de Teruel Existe, Tomas Guitarte, anunciaba que en el acuerdo alcanzado centre su formación y el PSOE de cara a la investidura se incluye el aplazamiento del cierre de las taquillas, pero por el momento no hay confirmación de que Renfe o Adif renuncien a esta idea de manera definitiva.
La historia de la línea convencional de ferrocarril es un relato de éxito de 150 años de éxito, seguidos de 15 años de rápida decadencia. Comenzó el 18 de marzo de 1855, cuando llegó a Albacete la línea procedente de Alcázar de San Juan. Una década después, se produjo el segundo hito, con la llegada de la línea a la costa mediterránea, a Alicante, el mismo año que entró en servicio el enlace con Chinchilla, como parte de la línea hacia Murcia y Cartagena.  

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