Empotra su coche contra un altar y alega estar «endemoniado»

Redacción
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Un vecino de Sonseca accedió con su todoterreno hasta el altar de la parroquia de San Juan Evangelista porque quería «agua bendita para sanar a sus hijos que están endemoniados»

Empotra su coche contra un altar y alega estar «endemoniado»

erminaron el año 2019 con buenas noticias, el décimo de la Cofradía de San Juan Evangelista de Sonseca fue premiado con 100 euros, y arrancan 2020 con un gran susto e importantes daños en el templo parroquial dedicado a San Juan Evangelista. Y es que un vecino de la localidad de Sonseca, de 35 años, protagonizaba ayer un aparatoso incidente tras empotrar su vehículo contra las puertas de la iglesia y llegar con el mismo hasta las escalinatas del altar del templo parroquial arguyendo, según comentaban los vecinos, estar endemoniado y sentirse protegido allí. También parece que el joven, que era víctima de un ataque psicótico, señalaba que quería agua bendita para sus hijos porque estaban endemoniados y por eso tenía que llegar lo más cerca posible del altar. 
Tras cruzar las dos puertas de acceso de la iglesia, detuvo su coche, un todoterreno (Jeep 4x4) a los pies del altar, se bajó del mismo y se arrodilló. Así se lo encontraron los primeros en acudir al lugar de los hechos, que tuvieron lugar en la madrugada del miércoles, alrededor de la una. Fueron vecinos del entorno los que dieron aviso al párroco de que una persona estaba golpeando las puertas del templo intentando acceder a la iglesia.
El joven, vecino de Sonseca y que cuenta con un negocio en la localidad, fue trasladado por una ambulancia al hospital Virgen de Salud, al parecer con un ataque esquizofrénico. De hecho, antes de llegar hasta el templo su mujer intentó evitarlo subida al capó del coche sin que a él le importara porque prosiguió su marcha arrojándola al suelo sin detenerse en su objetivo.

Los daños causados por este joven no han alcanzado a ninguna imagen y, descartaba el alcalde, cualquier relación con alguna motivación de odio religioso. 
Para acceder a la iglesia por las puertas que accedió es problable que el joven entrara de forma recta por la calle Unión, quizá incluso no a mucha velocidad por los daños que presentaban las puertas y la fata de evidencias de grandes frenadas antes de detenerse ante el altar así como la ausencia de graves daños en el vehículo. A su paso, que por el rastro que dejó no fue muy sinuoso sino más bien directo, arrasó con los bancos de los fieles, principalmente los que se encuentran más cerca de las puertas y del altar, y algún otro elemento de de la entrada.
La Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación de estos hechos que, presumiblemente serán denunciados por parte de la parroquia, y no descartaba en la jornada de ayer ninguna hipótesis ya que no pudo tomar declaración al joven dado su estado. No obstante, se le han practicado pruebas de alcohol y drogas.
Fuentes municipales confirmaban que se trata de un vecino de la localidad que no pertenece a ningún colectivo conflictivo ni había sido protagonista en otras ocasiones de hechos delictivos.
Por su parte, los vecinos y vecinas de Sonseca se volcaron en la mañana de ayer para devolver a la iglesia a la normalidad. Así, durante la mañana fueron decenas los voluntarios que ayudaron a sacar  los bancos y puertas rotas, a limpiar la iglesia y reponer en su sitio todos los elementos que aún pueden volver a ser utilizados porque por la tarde la normalidad regresaba al centro con las clases de catequesis.
El Ayuntamiento de Sonseca colaboró durante toda la mañana en los trabajos de reacondicionamiento de la iglesia parroquial, realizando, entre otras labores, el traslado de los bancos de la ermita del Cristo a la parroquia para sustituir el mobiliario dañado.
Afortunadamente el indicente ha quedado en un susto y en daños materiales, puesto que los hechos ocurrieron de madrugada cuando el templo está cerrado a los feligreses, y eso sí, fue un momento para evidenciar la unión de los vecinos con su iglesia parroquial de San Juan Evangelista.