Los embalses entran en la primavera al 37,8% de su capacidad

Luis J. Gómez
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Tienen en conjunto 238 hectómetros menos que hace un año, por culpa del declive del Guadiana, pues las cuencas de Tajo, Júcar y Segura están algo mejor

Los embalses entran en la primavera al 37,8% de su capacidad - Foto: RUBÁ‰N SERRALLÁ‰

Las reservas de los principales ríos que cruzan la región han entrado en la primavera más bajas que hace un año. Los pantanos de las cuencas del Guadiana, Júcar, Segura y Tajo que están en Castilla-La Mancha acumulan 2.855 hectómetros cúbicos según el último boletín hidrológico publicado por el Ministerio para la Transición Ecológica. ¿Y eso es mucho o es poco? Pues hay que tener en cuenta que todos esos embalses tienen una capacidad de 7.545 hectómetros cúbicos, así que en estos momentos están al 37,8% de su capacidad. 
Como la esperanza es lo único que se pierde, hay que contar todavía con que se puedan recargar más con las lluvias de primavera, una de las estaciones en las que se acumulan más precipitaciones en la región junto con el otoño. Pero aun así, los embalses castellano-manchegos parten de una situación un poco peor que hace un año. A mediados de marzo de 2019 tenían 3.093 hectómetros cúbicos, que son 238 hectómetros cúbicos más que en este 2020. Esta diferencia es un volumen similar a todo el agua que cabe en el embalse de la Fuensanta, en Albacete.
La situación no es la misma en cada cuenca. Y es que, aunque en conjunto hay menos agua que en la pasada primavera, en el caso del Tajo, el Júcar y el Segura no es así, pues sus embalses tienen más hectómetros cúbicos que hace un año. La clave está en el Guadiana, que presenta peores cifras que en 2019 y que arrastra al dato conjunto de los embalses de toda la región.
El Guadiana llegó a la primavera del pasado año al 58% de su capacidad, con 1.101 hectómetros cúbicos de los 1.897 que podrían llegar a albergar todos sus embalses que están en la región, contando también el del Cijara, que es el más grande (1.505 de capacidad) y se encuentra entre las provincias de Badajoz y Toledo. Sin embargo, este año los pantanos del Guadiana están al 36,7% de su capacidad, con solo 696 hectómetros cúbicos de reservas.
En el lado opuesto están los embalses de la cuenca del Segura, que registran el mayor incremento entre la llegada de la primavera de 2019 y la de 2020. Hace un año tenían 219 hectómetros cúbicos acumulados de los 727 que pueden llegar a albergar en total. Es decir, que estaban al 30,1% de su capacidad (no llegaban ni a un tercio). Pero este año la cosa está algo mejor, pues tienen 308 hectómetros cúbicos, que representan un 42,4% de su capacidad.
El Tajo es el río con más embalses en Castilla-La Mancha. En conjunto tienen una capacidad de 3.432 hectómetros cúbicos, sobre todo por Buendía, que podría albergar 1.705 o Entrepeñas, con una capacidad de 813. Pero los pantanos del Tajo han llegado a la primavera al 34,2% de su capacidad, con un total de 1.175 hectómetros cúbicos. Son, eso sí, 21 más que hace un año, cuando estaban al 33,6% de su capacidad.
La cuenca del Júcar es la que tiene menos embalses en la región, aunque uno de ellos es muy grande: el de Alarcón, con 1.118 hectómetros cúbicos de capacidad. Todos los pantanos del Júcar en Castilla-LaMancha podrían albergar 1.489 hectómetros cúbicos, pero en estos momentos solo tienen 676. Es decir, que están al 45,4% de su capacidad. Son  57 hectómetros cúbicos más que hace un año, cuando el porcentaje de las reservas era inferior, un 41,6%.