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La Junta actualiza condiciones de las residencias de mayores

Javier D. Bazaga
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Las residencias deberán reservar el 50% de las plazas para uso individual y se reducen las ratios de asistencia

La Junta actualiza condiciones de las residencias de mayores - Foto: David Esteban

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha actualizado la norma que determina las Condiciones Básicas de los centros de servicios sociales de atención especializada, destinados a las personas mayores de Castilla-La Mancha, para «adaptarla a los nuevos tiempos y necesidades que han emergido a raíz de la crisis sanitaria y social derivada de la COVI-19, como también a los cambios legislativos que se han producido a lo largo de todo este tiempo», explicó la consejera de Bienestar Social tras la celebración del Consejo de Gobierno.

Bárbara García detalló algunos de los cambios que comporta esta actualización como la necesidad, a partir de ahora, de que las residencias de mayores de la comunidad reserven un 50% de las plazas para estancias individuales.

El decreto aprobado por el Ejecutivo también recoge que todas las residencias, ya sean mini residencias de hasta 45 plazas, medias residencias de 45-80 plazas, o grandes de más de 80 plazas, deberán de tener una zona destinada a la enfermería, que las residencias a partir de 45 plazas también deberán contar con un despacho médico.

Personal

En cuanto al personal, se reduce la ratio de estos centros de manera que se pasa de 1 gerocultor o auxiliar por cada 6 residentes a 1 por cada 5 «sean o no dependientes», aunque la consjerea explicó que esta medida no conlleva aumento de plantillas puesto que en los centros públicos ya se venía cumpliendo con esta ratio y en los privados «casi todos lo cumplen», pero así se garntiza la calidad del servicio.

Por otro lado, ahora se permitirá que las empresas gestoras de los centros residenciales puedan elegir el perfil profesional cuyas funciones se adapten más a las necesidades y a las características de cada centro.

También como novedad en este decreto, se pretende favorecer la permanencia de las personas mayores en las zonas rurales, promoviendo la posibilidad de que los centros puedan prestar servicios de apoyo a la comunidad en el entorno. De esta forma, y siempre que sus condiciones se lo permitan, se favorecerá que puedan dar servicio a aquellos ciudadanos que viven en el mismo municipio como servir la comida a domicilio, servicios de lavandería, podología, fisioterapia o peluquería, es decir, que puedan acceder a los centros residenciales aunque no pertenezcan a ellos para poder beneficiarse de los mismos.

El decreto incorpora nuevas características técnicas y arquitectónicas para los centros de nueva construcción, y un periodo de adaptación para los ya operativos.