Un sueño para la calle Burgos

M.M.B.
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La fachada de la calle Burgos quedaría así, con sus pasarelas de acceso a los ascensores. - Foto: CEDIDA

Un aparcamiento subterráneo en los patios traseros que se convertirían en una plaza pública y construir un apartahoteles la solución ideada por un equipo de arquitectos para generar recursos y rehabilitar las grilleras del barrio Hospital

Regenerar en lugar de derribar. Esa es la máxima que impera y que el Ayuntamiento de Albacete trata de impulsar a través del Plan de Rehabilitación Urbana, en el que se señalan varias zonas donde es prioritario actuar, entre otras, las conocidas como grilleras de la calle Burgos. Cuatro bloques, de cuatro alturas cada uno, de minipisos con la calidad propia de los años 50 y cuyo mantenimiento ha sido nulo. Solo unas vallas publicitarias enmascaran algo el decrépito estado de estas 96 viviendas que están justo enfrente del Hospital General. 
Las frecuentes visitas al Hospital de los arquitectos Esteban Belmonte Martínez y Esteban Belmonte Zamora, padre e hijo, les llevó a buscar una solución para estas casas diminutas, de apenas 39 metros cuadrados, que carecen de ascensor y donde el frío y el calor se sufren especialmente por su falta de aislamiento. 
Lejos de quedarse en buscar una solución arquitectónica, idearon también una fórmula para financiar esta operación que costaría 8,8 millones de euros. Son conscientes de que los moradores de estas viviendas, entre los que hay propietarios de avanzada edad, inquilinos con bajo recursos y algún que otro okupa, carecen de recursos para emprender esta operación.
De la mano de otra arquitecta, Gloria Ituren Girona, plasmaron su propuesta y la hicieron llegar al concurso que convocó la Asociación de Sostenibilidad y Arquitectura (ASA). Su idea no triunfó en este certamen nacional, abierto a todas las ciudades españolas con estrategia de regeneración en marcha, pero igualmente será expuesta en el Colegio de Arquitectos y será defendida ante el Ayuntamiento de Albacete y los vecinos. Porque los arquitectos están convencidos de que es posible, «algo de sueño hay, pero hemos buscado una solución que es viable económicamente, que incluso propone una posibilidad de crear empleos para los vecinos del barrio y que además les mejora sus condiciones de habitabilidad», recalca el veterano arquitecto. Más información en edición impresa