El sector no desdeña sacar la Ciudad del Transporte a la provincia

E. REAL JIMÉNEZ
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El principal requisito, comenta el presidente de Atralba, Enrique Jiménez, es que tenga conexión con las autovías y con la vía del tren, en doble sentido

Varios camiones se agolpan en una carretera. - Foto: Rebeca Serna

La cercanía de las elecciones lleva a los partidos a hacer promesas, a lanzar compromisos y a difundir mensajes con los que tratar de convencer al máximo número de votantes posibles hacia su causa. Para ello, se valen, como una de sus armas, con la recuperación de históricos proyectos que han pasado a guardarse en un cajón.
En esta campaña, la Ciudad del Transporte, o el impulso a una plataforma logística intermodal, ha sido el proyecto beneficiado por la ‘repesca’ de muchas formaciones y, a priori, esa intención, al colectivo del transporte, que es quien principalmente se vería beneficiado por su ejecución, no le disgusta para nada, más bien al contrario.
«El proyecto sigue siendo muy necesario y sería muy importante para el sector», afirma el presidente de la Asociación de Transportistas integrada en FEDA, Atralba, Enrique Jiménez.
Por eso, admite que están «satisfechos» con que los partidos hayan vuelto a poner sus ojos en esta necesaria iniciativa para impulsar al sector logístico y de transportes por carretera en la provincia albaceteña.
La experiencia no sólo es un grado sino que, además, permite aprender de los errores. Por eso hay que tener claros los criterios -defiende el presidente de los transportistas- y no delimitar un ambicioso proyecto para que éste nazca con los días contados.
A ese respecto, comenta, «es necesario plantearlo y decidir en qué sitio de la provincia conviene llevarlo a cabo» porque, asegura el responsable de Atralba, «no tiene por qué ser en la capital».

posibles ubicaciones. Para despejar la ubicación definitiva, lo primero que hay que tener claros son los requisitos imprescindibles que requiere la Ciudad del Transporte para ser realidad.
Son dos, afirma Enrique Jiménez, y son muy concretos. Igual de importantes, además. Uno de ellos es que «tendría que tener un acceso directo por carretera y estar conectado a las principales autovías» y el otro, «estar a lado de las vías del tren, en el doble sentido».
Con ello, indica también el presidente de Atralba, una condición sin la cual no sería una plataforma logística e intermodal en toda regla: disponer de espacio suficiente. ¿Y cuánto es esa superficie? «Estaríamos hablando de, como mínimo, un millón de metros cuadrados; de ahí, para arriba».
Con esos condicionantes no hay muchas localidades, aparte de la capital, pero «el problema que había aquí es que el lugar que indicaron, cerca de la estación, tenía muy poco terreno y se quedaría encajado con el crecimiento de la ciudad a medio plazo».
Desde Atralba «lo hemos estudiado» con detenimiento y sí han encontrado un par de ubicaciones que darían respuesta. «Estamos planteando que se instalara en Villarrobledo, o también en La Roda». En el primer caso, destaca Enrique Jiménez, contaría con la ventaja de estar conectada con dos de las principales autovías, «la que va desde Valencia con destino a Portugal, y la que baja hasta Andalucía», con lo que sería la preferencia de esta asociación.
En cualquier caso, aclara, «hay que estudiar el proyecto con detenimiento». Con ello, sería «fundamental tratar de encajarlo en algún programa de la UE, para poder contar con financiación europea» porque es un proyecto «muy ambicioso «y que requiere de mucha inversión».