Suben los precios y baja la cosecha de almendra

A.G
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Las primeras cotizaciones aumentan la valoración del fruto ante la previsión de un descenso de existencias

Imagen de archivo de almendras de producción ecológica. - Foto: Victor Ballesteros

La campaña de la almendra, el cultivo que lideró el incremento de los frutos secos en el campo albacetense, comenzó como se había anunciado: con aumento de precios y la previsión de que la cosecha se reduzca notablemente.
Se trata de fenómenos relacionados que marcarán la temporada de recolección, iniciada a comienzos de mes en las plantaciones de las comarcas más orientales de la provincia y que esta semana empieza a generalizarse. Así lo detallaba ayer Jorge Navarro, presidente de Asaja Albacete y la Lonja Agropecuaria para La Mancha, donde la almendra comenzó a cotizar la semana pasada después de un periodo de parón estival.
Los precios se situaron de inicio con incrementos de entre el 10% y el 20% con respecto a las últimas cifras indicativas. En la sesión de ayer bajaron ligeramente en el caso de las variedades comuna y guara (10 céntimos en cada caso para situarse en 5,55 y 5,65 euros por kilo en pepita, respectivamente), mientras que la ecológica, «cada vez más demandada», subía cinco céntimos y llegaba a 7,60 euros. Mientras, la marcona y largueta aún no cotizan. 
En cualquier caso, esos importes siguen «bastante por encima de cómo empezó y terminó la pasada campaña», recuerda Navarro, puntualizando que «el mercado está aún bastante paralizado, a la expectativa de conocer con qué existencias se va a contar y el comportamiento del resto de lonjas».
Lo que sí parece plenamente comprobado es que la provincia sufrirá un importante descenso de la producción, con las condiciones meteorológicas como causa principal. Las previsiones de Cooperativas Agro-Alimentarias Castilla-La Mancha eran de una reducción del 30% en la comunidad autónoma, descenso que podría llegar «a casi la mitad» de la cosecha en Albacete, la principal productora castellano-manchega, «pese a que varios miles de hectáreas han entrado este año en producción». Navarro señala a las lluvias y heladas de primavera como la causa principal, en un año en que la sequía de los meses posteriores tampoco ayudó.
Las estadísticas del Ministerio de Agricultura cifraban en 6.000 las toneladas de almendra en grano (36.600 con cáscara) recogidas en Albacete durante 2018 (el 52% de la región), cifra que podría quedarse cerca de las 4.000. Aún así, el descenso de varias regiones, castigadas por la meteorología, no impedirá que la producción española vuelva a crecer ligeramente. 
La rentabilidad del cultivo ha llevado a España a confirmarse como el segundo productor mundial, con unas 63.000 toneladas en grano previstas para este año. Aún así, esa cifra supone sólo el cuatro por ciento  de un mercado que domina Estados Unidos, con el 84%. Las previsiones en Norteamérica son de descenso y las heladas podrían provocar una caída de algo más del 12% en la cosecha californiana, otro de los motivos por lo que el precio crece de momento en un mercado pujante donde la oferta aún no ha crecido al ritmo de la demanda. A ese respecto, Navarro llamó la atención sobre la incorporación de nuevos destinos asiáticos, donde la almendra española «es muy apreciada, por calidad y tamaño».

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