Supuestos riesgos del parking 'encallan' el barco vikingo

M.O
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La atracción seguía ayer sin instalar, y su dueño denunció el trato recibido tras enterarse con pocos días y con las tasas pagadas de que no se le permitía montarla en el lugar de siempre

Cristóbal Martínez, con la atracción ayer pendiente de su posible montaje - Foto: RUBÉN SERRALLÉ

Tensión, más que tensión había ayer en la zona de grandes atracciones del paseo ferial, debido a una polémica peculiar, cuando menos, y un serio problema que afecta a la subsistencia de uno de los históricos feriantes que visitan Albacete cada septiembre. La atracción del Barco Clipper, el conocido barco vikingo que cada año se instala en el paseo frente al pabellón, permanecía ayer sin montar, y sus trabajadores a la espera de las gestiones de última hora con el Ayuntamiento para saber si, finalmente, estarán en la Feria de Albacete o no. Cuatro personas están empleadas en la atracción, y su dueño advertía de que, si no hay solución, es posible que muchas otras atracciones le secunden hoy y no abran en protesta por la situación.
Quien hablaba de ese posible plante es Cristóbal Martínez, propietario del famoso barco, quien explicaba a este diario que conocieron el jueves 29 de agosto, por teléfono, la decisión de los técnicos de no permitirle montar la atracción donde siempre: «Aluden a una sugerencia de los técnicos del parking, de que el peso encima puede generar unos gastos mayores de mantenimiento, pero el parking lleva hecho siete años, y nunca habían dicho nada». Se queja de haber recibido la noticia «cuando ya veníamos», después de pagar unas tasas considerables al Ayuntamiento donde figura la parcela a ocupar, y sin tiempo para poder planificar otro trabajo: «Nos avisan el jueves casi a las ocho de la tarde cuando el lunes 2 empezábamos a montar».
El feriante comentaba también que el Ayuntamiento les ofreció otro emplazamiento, más abajo en el paseo, en la zona de las atracciones infantiles, pero es un sitio «donde no cabe el barco», un lugar ahora ya ocupado por otras atracciones; aparte, defienden poder trabajar en el lugar de siempre, un lugar donde tienen «el derecho de montaje». «Parece que el Ayuntamiento cada año irá sacando atracciones de esta parte», por el supuesto daño del peso al aparcamiento subterráneo, comentaba Cristóbal Martínez, según las noticas recibidas por los feriantes. Nadie pensó al proyectar el aparcamiento, al parecer, que la superficie del parking es la zona histórica del montaje de atracciones. En todo caso, el propietario de la atracción afectada comentaba que esta semana, con el personal parado y la atracción sin montar, sí ha podido traer a un ingeniero para hacer mediciones y constatar «que no hay riesgo ninguno para el parking de la manera que lo montamos, el primer interesado en que no haya riesgos soy yo, porque trabajo en el lugar».

Al cierre de esta edición el conflicto no se había resuelto, y el propio alcalde, Vicente Casañ, mantenía una reunión con técnicos de diferentes áreas en aras de encontrar una solución.

El feriante afectado insistía en que otros feriantes no abrirán hoy en solidaridad con su caso.

 

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