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«Cuando vas a Cuba es como si el tiempo se hubiera parado»

A.D.
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Ainara Seclén estudió Fotografía en la Escuela de Arte de Albacete. Ahora, compagina su trabajo con un máster. La artista participa en las Jornadas de la Cultura Cubana con su exposición Vibra Cuba Libre, que se puede visitar en Imaginalia

Ainara Seclén. - Foto: Rubén Serrallé

Ainara Seclén estudió Fotografía en la Escuela de Arte de Albacete. Ahora, compagina su trabajo con un máster. La artista participa en las Jornadas de la Cultura Cubana con su exposición Vibra Cuba Libre, que se puede visitar en Imaginalia hasta finales de mes. 

¿De dónde viene ese interés por Cuba?

Mira, en mi entorno hemos tenido mucha relación con Cuba. Mis padres son peruanos y han sido también muy viajeros y bastantes de sus amigos han estado en la isla. 

Yo comencé una búsqueda de mis raíces, nací aquí, pero me faltaba un poco de información y lo primero que hice fue intentar completarla. Luego, una vez  que crece el germen de la viajera en mí, la verdad es que tengo interés por todas las culturas, por viajar y conocer, cada sitio tiene una personalidad y me aporta algo. Tengo curiosidad, por aprender cómo son las distintas culturas, casi todas me interesan y Cuba, mucho. 

¿Cómo fue su paso por la Escuela de Arte?

Fue muy bien. Estudie fotografía en la Escuela de Arte de Albacete, salí de su cantera y me dedico profesionalmente a la fotografía. Ahora estoy en Cuenca, con un máster.  

¿Cómo es su fotografía?

Eso es difícil, como me dedico a esto, he hecho de todo, desde fotografía de productos hasta grupos de música, pero me siento muy atraída por la fotografía documental y de reportaje. Para mí,  referencias muy importantes son artistas como William Klein y Robert Frank  y últimamente es verdad que me he dedicado más a la fotografía comercial, que paga las facturas, pero siempre tengo un hueco para otras cosas, últimamente mucha fotografía de naturaleza. 

Vibra Cuba libre, el título de la exposición que presenta estos días,  se convirtió en premonitorio. 

Sí, ha dado para mucho el título. Ya en su momento intentaba transmitir algo más que el simple viva Cuba libre, porque algo vibraba también entre las personas, porque cuando vas a Cuba, es como si el tiempo se hubiera parado un poco. También en Perú hay zonas donde el tiempo se ha parado y parece que se repite el día de la marmota. Vibrar es porque parece que ahí palpita algo; hay cosas que comunicar, transmitir y sentir.  

¿Cuando hizo la serie?

Fue en octubre y noviembre de 2015 y volvía España en diciembre. Quería hacer un reportaje documental y Cuba era mi preferencia, porque el momento político en la época era también muy importante, poco antes de la visita de Obama y se sentía el cambio en el ambiente.  

¿Cuántas fotografías?

La exposición son 15 fotografías que vienen de mi libro, Vibra Cuba Libre, con 200 imágenes. Salió en 2016, lo primero fue la edición del libro y después la exposición.

En esta muestra se pueden ver, sobre todo, retratos robados, una pequeña selección en entornos exteriores. Algunos los hice en mercados y puedes ver cómo un camión  se convierte en tienda para vender todo tipo de artículos. Casi todos los retratos están ligados con el tema de la movilidad y cómo usan el transporte para las cosas esenciales. Aquí, por ejemplo, vamos a los Invasores con un carro de la compra, en Cuba, van con su bicicleta donde van cargando todo lo que pueden comprar.  Transmiten sensaciones diferentes sobre cosas muy normales.  

¿Blanco y negro o color?

A mí me gusta mucho el blanco y negro y me llegué a plantear esta exposición en blanco y negro, pero se perdía mucha información, había mucho color.  

¿Qué planes tiene?

Termino en diciembre y me llama mucho la Sierra de Albacete para algún proyecto.