Con poco que celebrar

Spc-Agencias
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El sector conmemora hoy su día en su edición más atípica y complicada por el impacto de la pandemia, con algunas de sus figuras más populares llamando a alzar la voz y quejarse más

Con poco que celebrar - Foto: ISSAM ABDALLAH

La hostelería no vive, desde luego, su mejor momento, sufriendo como está de lleno el impacto de la pandemia de coronavirus. Un período de vacas flacas que viene arrastrando desde el pasado mes de marzo y que perdura hasta la actualidad, como recuerda el sector, que justo hoy conmemora su día.
Aunque con poco que celebrar este 2020, Hostelería de España, Facyre, Euro-Toques y Makro organizan la quinta edición de esta fiesta, la más atípica y complicada pero, precisamente por ello, la más reivindicativa.
En concreto, este año el objetivo es rendir un especial homenaje a todos los negocios hosteleros en España y poner de manifiesto la labor que desempeñan y su importancia para la actividad económica nacional en su conjunto.
De la misma manera, esta fiesta busca animar la actividad de los negocios hosteleros y, para ello, entre otras iniciativas, ha creado un movimiento digital de apoyo mediante un símbolo tan característico como la recreación de un corazón a través de las propias manos, un gesto que busca visibilizar y poner en valor la labor del sector.
Como parte de un proyecto internacional de Metro AG en el que participan 25 países, la propuesta busca potenciar la actividad de los negocios hosteleros. Y para fomentar esta reactivación, desde Metro AG se entregaron bonos para consumir en bares y restaurantes a sus 100.000 empleados en el mundo. Una aportación que ascenderá a un total de 1,8 millones de euros.
El sector de la hostelería, que representa el 6,2 por ciento del PIB nacional y emplea a 1,7 millones de personas, estima el cierre de más de 85.000 establecimientos y la pérdida de entre 900.000 y 1,1 millones de puestos de trabajo este 2020, según las últimas cifras ofrecidas por Hostelería de España.
Ante esta debacle alimentada por la crisis sanitaria, cada vez son más las figuras que alzan la voz pidiendo ayuda. Una de las últimas, el prestigioso chef Ferrán Adrià.
El cocinero afirma que se queja pocas veces, pero reconoce que ahora lo hace y mucho como parte un sector al que cree que las administraciones están tratando como si fuera de «cuarta división». 
El catalán lo expresó así en su intervención para poner el boche final al congreso San Sebastián Gastronomika, con un discurso online desde Cala Montjoi, en lo que fue su restaurante El Bulli, donde ha comenzado a desarrollar un proyecto expositivo y de innovación bajo el lema El Bulli 1846.
Y aunque Adrià señaló que no volverá a los fogones, pues ahora con 58 años no se ve «reinventando la comida», reconoció su preocupación por un sector al que sigue directamente vinculado, ahora a través de negocios hoteleros.
«Nos tenemos que quejar, nos quejamos poco», apuntó, y lamentó que el Gobierno haya tratado a la hostelería «como un ámbito sin valor añadido», advirtiendo que, aunque hayan llegado ayudas como las de los ERTE, se necesita un apoyo económico mayor porque «no hay bastante».
«Va a desaparecer la red de calidad gastronómica creada en los últimos 25 años. Va a desaparecer y este sector no se lo merece. No va a haber un futuro si no hacemos un plan», recalcó Adrià, que espera «más sensibilidad» de la Administración cuando distribuya los fondos que llegarán de la UE.
También mostró su desacuerdo con los partidarios de otro modelo turístico: «Que lo dejen como está. Las grandes portadas mundiales de este país han sido gracias al turismo, el deporte, la gastronomía».