María Elena del Olmo llevó a Jordania lo mejor de su pintura

A.D.
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La artista albacetense compartió con 25 artistas internacionales el quinto Encuentro Árabe de Bellas Artes, que se celebró en la ciudad de Alt-Salt, donde expuso 'Romper de olas'

María Elena del Olmo.

La pintora albacetense María Elena del Olmo representó a la provincia y región en el quinto Encuentro Árabe de Bellas Artes, en Alt-Salt, Jordania.  Una presencia que surgió a través de su galerista y también artista, Margui López, con la  que ya había participado en otras iniciativas. 
María Elena del Olmo comentó a La Tribuna de Albacete que Margui López, «como ya me conoce, pensó que, por mi estilo, mi obra era muy adecuada para este Encuentro y se puso en contacto con la organización y me invitaron a este evento que es el más importante que se hace a nivel de las bellas artes en Jordania».
Apuntó la artista que las obras se expusieron «en el Ayuntamiento de Alt-Salt y yo llevé una de mis marinas, Romper de olas, pero allí hubo varias actividades porque el mismo día de la exposición, que fue  a finales de agosto, el ministro de Cultura y Juventud de Jordania, Mohamed Abu, nos impuso a todos los artistas participantes una medalla conmemorativa del gran acontecimiento».
Fueron 25 artistas de diferentes nacionalidades las que participaron en este encuentro, con representación nacional de María Elena del Olmo y Margui López, «ya que ella representó o España y a Málaga y en mi caso, muy de lo que estoy muy orgullosa, representé a España, Castilla-La Mancha y Albacete, por eso, el día de imposición de las medallas nos vestimos con nuestro traje regional, yo en concreto de Manchega, una indumentaria que gustó muchísimo, porque es muy diferente y fue un honor para mí».
Romper de olas, la obra que llevó a este encuentro María Elena del Olmo, decía, «es un acrílico sobre tabla que pinté en 2018 y la elegí porque ahora mismo estoy muy centrada en el tema del paisaje y me siento muy cómoda con las marinas. Sé que a los árabes les gusta mucho el color azul y el dorado, entonces, como predominaba el azul y es una obra con mucha vida, llamó la atención, es un gran orgullo».
Reconocía María Elena del Olmo que «pinto también mucho paisaje manchego, pero en esta ocasión, me pareció esto más adecuado; tampoco podía llevar una obra muy grande, por el tema del transporte y la verdad es que acertamos en la elección».
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