El mundo del teatro se reivindica en su día

V.M.
-

Los profesionales del sector reclaman un mayor apoyo institucional y abogan por realizar un teatro accesible y nada elitista que conecte con el público y lo lleve de nuevo a las salas

Los actores José Francisco Ramos y Manuel Menárguez, durante la representación de 'Fresa y chocolate'. - Foto: Producciones Alfaro

El Día Mundial del Teatro se celebra hoy, 27 de marzo, con el objetivo de difundir esta disciplina artística en todas sus formas, concienciar sobre el valor de las artes escénicas, promover el trabajo de los profesionales y animar a los espectadores a disfrutar de un género que no parece superar la crisis permanente.
Para conmemorar esta celebración, el Teatro Circo acoge hoy, a las 21 horas, la adaptación de la película Fresa y chocolate, a cargo del albacetense Alberto Alfaro, que mantendrá un encuentro previo con el público en la Sala Pepe Isbert, donde también se dará lectura al manifiesto redactado por el director de escena, dramaturgo, educador y profesor cubano Carlos Celdrán.
Alfaro aseguró a La Tribuna de Albacete que Fresa y chocolate, interpretada por Manuel Menárguez, José Francisco Ramos y Alejandro Valenciano, «está siendo una obra muy importante para nosotros, porque nos está abriendo las puertas de grandes teatros y está funcionando maravillosamente bien con el público, es un honor celebrar el Día Mundial del Teatro con esta representación en el Teatro Circo, una obra que es ante todo de los actores y donde no paran de aflorar sentimientos y emociones».
El director teatral añadió que esta celebración «es un día que toda la gente del teatro vivimos con mucho orgullo, un arte como el nuestro, que no pasa por sus mejores momentos y está siempre en la cuerda floja, por lo menos disfruta una vez al año una de jornada para que unamos fuerzas y nos sintamos importantes dentro del papel que jugamos en la sociedad».  Además consideró esencial que «los profesionales hagamos un teatro que emocione y enganche el público a las salas».
Por su parte, el profesor del Taler de Teatro de la UP, Ángel Monteagudo, aseguró que este jornada «es un momento para disfrutar, recordar y conmemorar».  Precisamente hoy, a las 20 horas, una veintena de alumnos del Taller representan en la Casa de Cultura José Saramago la segunda parte de El tren de la esperanza, donde se suceden escenas de obras de Antonio Buero Vallejo, Alfonso Sastre, Lauro Olmo y Carlos Muñiz. Monteagudo cree que «tras el hachazo propinado por María Dolores de Cospedal, compañías como la mía (Eureka Teatro), que hacía 80 funciones al año, se fueron al garete y el sector se ha atomizado, siendo el teatro cElásico el que más ha sufrido esta situación», por ello piensa que «el futuro pasa por el apoyo decidido de las instituciones, sobre todo las de la región con su propia gente, como ocurre por ejemplo en Euskadi».
Finalmente, el reputado dramaturgo albacetense José Pascual Abellán, que continúa actualmente con las representaciones de Ni con tres vidas que tuviera,  estima que «se trata simplemente de recalcar que el teatro, como cualquier manifestación artística y cultural, debe vertebrarse dentro del marco de los derechos de las personas a participar en la vida cultural de su entorno».
«En este día tan especial abogo por un teatro nada elitista, un teatro que alimente al espectador, que le sea accesible, un teatro para todos, especialmente para las personas con diferentes niveles de competencias intelectuales», concluye.