Al año el CHUA diagnostica 60 casos de párkinson

T.R
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La mitad de los afectados no debuta con los problemas motores característicos como los temblores, sino con rigidez

Una fisioterapeuta alivia la tensión muscular de un paciente. - Foto: Rubén Serrallé

Los casos de párkinson a nivel mundial y también provincial siguen creciendo. Cada año se diagnostican en las consultas de Neurología de esta dolencia entre 40 y 60 nuevos pacientes con esta dolencia, con una incidencia que se sitúa entre los 18 y los 20 casos por cada 100.000 habitantes.
La doctora Ana Belén Perona, neuróloga especialista en esta patología en el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete (CHUA), aseguró con motivo de la celebración del Día Mundial de esta patología que el párkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente después del alzhéimer, aunque los expertos prevén que de aquí a 20 años la cifra de afectados a nivel mundial llegue a los 12 millones lo que la convertirá en la primera dolencia neurodegenerativa.
Si bien el párkinson está claramente relacionado con la edad, con lo cual a mayor envejecimiento de la población más casos, porque, como afirma la doctora Perona, «cuantos más años tiene el cerebro más riesgo hay de que se acumule la proteína implicada en la formación de esta enfermedad», uno de cada cinco enfermos es menor de 50 años. «En cierta medida el hecho de que se diagnostique la enfermedad de Parkinson cada vez en pacientes más jóvenes es bueno, porque si el diagnóstico se hace de forma precoz podremos adelantarnos a que aparezcan fármacos que, si no ayuden a curar la enfermedad, sí contribuyan a retrasar su evolución», agregó.

La Asociación de Familiares y Enfermos de Párkinson de Albacete celebrará hoy su cuestación anual y procederá a la lectura del manifiesto por este día a las 10:30 horas, en la plaza del Altozano.
Los casos de párkinson que cursan con temblores se diagnostican antes que las formas no tremóricas (con rigidez acinética, lo que se denomina síndrome rígido acinético que produce rigidez y movimientos más lentos, y en ocasiones dolor de las articulaciones), que suponen la mitad de los diagnósticos actuales, pero que se confunde con otras patologías y por ello ralentiza la obtención del diagnóstico, llevando a los pacientes a pasar antes por diferentes servicios y especialidades médicos hasta que son diagnosticados de forma definitiva de párkinson.
Dado que hasta la fecha los neurólogos no disponen de un tratamiento curativo de la enfermedad ni modificador de la evolución, sólo fármacos y cirugía para tratar los síntomas que la provocan y con ello mejorar su calidad de vida, muchos ante las expectativas que generan algunas nuevas terapias se agarran a un clavo ardiendo sin valorar las consecuencias a largo plazo. Por ello, la doctora Ana Belén Perona, especialista en Neurología del CHUA, advirtió a familiares y pacientes del peligro y de las consecuencias a largo plazo de los tratamientos de ablación por ultrasonidos de alta frecuencia  (HIFU) que ya se están utilizando en algunos centros para el abordaje del temblor esencial (una patología distinta al párkinson)pero que ya en Madrid y Barcelona están en fase de ensayo clínico para su aplicación a pacientes con párkinson.
Desde el 2007 el CHUA ha llevado a cabo más de 70 cirugías de estimulación cerebral profunda para trastornos del movimiento, que en la mayoría de los casos han mejorado notablemente las calidad de vida de los afectados.

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