La proliferación de cabras monteses preocupa a vecinos y Ayuntamiento

E.F.
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Habitantes de Cubas afirman que la presencia de los animales en las laderas de la población ya ha provocado caídas de piedras o que la gente conduzca «con prevención» por la zona

Fotografía de una cabra sorprendida mientras cruza una carretera. - Foto: consuelo lópez


Un simple detalle burocrático ha convertido un problema estival en una auténtica plaga que hace que los vecinos de Jorquera y, sobre todo, los de Cubas, empiecen a preocuparse por su seguridad.
Vecinos de esta pedanía jorquerana se dirigieron ayer a La Tribuna de Albacete para denunciar que la proliferación de cabras monteses en la zona y la inestabilidad de las laderas de los cañones y hoces del Júcar han hecho que la frecuente caída de piedras, algunas de gran tamaño, les hagan temer por su seguridad.
El alcalde, Jesús María Jiménez, reconocía la situación, que atribuía a un problema «de papeles» con Agricultura que ha impedido tomar las habituales medidas que, cada año, permiten controlar las poblaciones de estos animales.
Los vecinos que, ayer, hablaban con La Tribuna señalaban que «las cabras no son una especie autóctona de la zona, las trajeron aquí hará unos siete u ocho años y, como aquí no tenían amenazas y alimento, pues se bajan a las huertas, prosperaron».
El problema es que las laderas del estrecho valle de piedra calizas que rodean los meandros del Júcar son bastante inestables y, cada cierto tiempo, las pezuñas de los animales hacen caer piedras.
«Han caído piedras cerca de las casas, ha habido daños incluso en el firme de las carreteras, con daños incluso en el asfalto -señalan- y la gente conduce con mucha prevención, porque en cualquier momento puede caer una roca o se puede cruzar uno o varios de estos animales».
Por su parte, el alcalde  explicaba que esta «plaga, porque es lo que es, una auténtica plaga» afecta a todo el municipio, pero es «muy preocupante»  en localidades como Cubas cuyas casas, en muchos casos están debajo de las laderas desde las que caen las piedras o, incluso,  encajadas en las paredes de roca.
«Todos los años, el Ayuntamiento pedía un permiso especial de caza a Agricultura, para que los miembros de la Sociedad de Caza pudiesen hacer una batida -señala el alcalde- y este año, en noviembre, pedimos el permiso, pero nos llevamos una sorpresa, y es que Agricultura nos dijo que no».
El motivo por que, en esta ocasión, la Administración regional se ha negado a dar el permiso es porque, según la respuesta facilitada al Ayuntamiento  de Jorquera, no es la Corporación quien debe pedirlo, sino los cazadores.
«Así que ahora, como entre unas cosas y otras, se pasó el plazo, estamos intentando lograr un permiso extraordinario, pero para eso, hay que acreditar auténtico riesgo para los bienes y las personas -indicó el regidor- así que todo vecino que pueda acreditar daños relacionados con estos animales, sea con una foto, un parte de seguro o cualquier otra forma de acreditarlo, por favor, que se dirija de inmediato al Ayuntamiento, porque para que nos den el permiso, hay que ir expediente muy bien documentado».