Reflexión sobre Berlín

A.D.
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El albacetense Santi Flores llevará el día 31 su obra a la capital alemana e instalará sus piezas en un espacio abierto, en un distrito muy céntrico, para que sus esculturas en acero, de gran tamaño, salgan al encuentro del público

Santi Flores. - Foto: Rubén Serrallé

Santi Flores viajará a Berlín con su obra. El escultor albacetense presentará sus piezas, a partir del 31 de mayo en un espacio en el centro de la capital alemana, en Eurostars, «porque desde el primer viaje que realicé a Berlín, era algo que quería hacer, me apetecía muchísimo, ya que es una ciudad muy especial para los artistas»..
Remarcó la importancia de sus movimientos artísticos, «su energía es muy especial, por eso exponer es casi un capricho para mí, quería hacerlo y se presentó la oportunidad, ya que allí las posibilidades de exposición son muy distintas, más allá de las salas, y como hace unos años hice algo parecido en nuestro Pasaje de Lodares, quería repetir donde hubiese un movimiento de personas,  por eso voy a llevar las piezas a unos espacios semipúblicos, es una instalación en las proximidades del hotel Eurostars, quería que salieran al paso de la gente y ahí estarán desde finales de mayo hasta finales de julio».
Esta exposición, decía Santi Flores, «se ha gestado a lo largo de muchos años, ya que la primera vez que fue por allí descubrí la ciudad, con esa gran importancia histórica que ha tenido en los acontecimientos del siglo XX, que la marcaron y siempre me impresionaron, con las guerras mundiales, el muro y tantos importantes acontecimientos, por lo que he hecho una serie de obras que he llamado Berliner, berlinés, pensando en toda esa gente que vivió en Berlín en el siglo XX y que sufrió todos esos acontecimientos, guerras, muro, desaparición del muro, reencuentro. Es una reflexión que me he hecho muchas veces, cómo esa gente vivió tantos acontecimientos y cómo tuvo que asombrarse».
Son 14 esculturas con ese claro leitmotiv, decía Santi Flores, una reflexión sobre los habitantes de Berlín, sobre su vida a lo largo del siglo XX, con unas piezas, «que están realizadas en el lenguaje que  más se me puede reconocer, creo que es lo que me da posibilidades para expresar, un poco más, lo que quería hacer, por eso son obras, cada una de ellas con un gesto distintivo, que proclama individualidad, pero que por su aspecto también todas se parecen mucho entre ellas, pero siempre hay algo que las diferencia;es algo que está buscado, con una llamada de atención, por eso en un primer vistazo puedes decir que hay muchas similitudes, pero también diferencias, y esa es la figura que quería desarrollar, todos somos iguales y diferentes, son personas con un gesto que utilizo habitualmente, una de sus manos está levantada, proclamando individualidad y atención;este gesto sí lo utilizo muchas veces cuando hablo sobre eso, pero el aspecto exterior es diferente, ahí está el toque berlinés que entiendo, lo que a mí me parece Berlín». Trabajó Santi Flores «dando a las obras muchas capas y luego, les he ido haciendo que desapareciesen y al final la percepción es que ves todas las capas, pero a su vez no ves ninguna, es una metáfora de todas las partes de la vida que han ido pasando  ese lado berlinés».
 

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