La primera bombera

MAITE MARTÍNEZ BLANCO
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El servicio de extinción de incendios de la capital albacetense deja de ser exclusivamente masculino. Gema, una triatleta, será la primera mujer en un cuerpo formado ahora por casi un centenar de hombres

Gema recoge el casco que se colocará a partir de mañana de las manos de Miguel Sáez, uno de los mandos. - Foto: ESPARCIA

Seguramente sin quererlo, pero Gema García Cano va a hacer historia. Esta joven será la primera mujer bombera de Albacete. La jubilación de un sargento del Servicio de Bomberos de Albacete ha dado paso a la entrada de Gema en el cuerpo, donde hasta ahora la presencia de mujeres se limitaba exclusivamente a las oficinas y al servicio de limpieza. De momento, Gema accede como interina, gracias a que fue una de las mejores aspirantes de los 900 que se presentaron a las pruebas que se realizaron en 2011 para cubrir las vacantes de bombero conductor.
Solo 27 personas consiguieron llegar a las pruebas finales, después de aprobar con nota un test de 50 preguntas y un examen teórico de circulación y mantenimiento de vehículos y motores, y superar una prueba de claustrofobia. Gema fue una de ellas. Los 26 restantes eran hombres. Obtuvo la puntuación máxima en la prueba de conducción de camión y quedó entre las 12 primeras en los ejercicios físicos que comprendían subir a pulso una cuerda lisa de cinco metros, correr 200 y 1.500 metros, saltar con los pies juntos al menos 75 centímetros, nadar 50 metros en menos de 55 segundos, levantar al menos 30 kilos desde el suelo hasta por encima de la cabeza tres veces consecutivas y saltar más de 1,75 metros después de pasar por una tabla de cinco metros sin perder el equilibrio.
Pese a todo no llegó a hacerse con una de las nueve vacantes que se ofertaban, pero sí se quedó en un buen puesto, la cuarta para más señas, en la bolsa de trabajo que se utiliza para contrataciones temporales.
En el servicio existe cierta expectación, aunque la anécdota se aborda con total normalidad. «En el parque hemos hecho muchos cursos y prácticas a las que han venido mujeres de otras provincias», precisa Eduardo Cuevas, jefe del Servicio de Bomberos, que señala que la entrada de más féminas en el cuerpo es cuestión de tiempo. «Hace unos años no se presentaba ninguna mujer a las pruebas, ahora no son muchas pero convocatoria tras convocatoria vienen más», explica Cuevas, quien destaca que si bien como bomberas de a pie no hay muchas mujeres en España, en los puestos de mando la presencia femenina es cada vez más frecuente, «en Madrid donde el cuerpo de oficiales es amplio hay muchas mujeres que son arquitectas o ingenieras que están en los puestos de mando, de hecho al frente de los bomberos de Madrid está una mujer, igual que sucede en Barcelona». En Castilla-La Mancha hay más de un millar de bomberos, pero tan solo una mujer  ejerce como tal en Ciudad Real. Gema será, por tanto, la primera bombera de Albacete y la segunda de toda la región.
Las oposiciones de bombero son de lo más exigentes. Tanto a nivel teórico, como físico. No solo se exige a los aspirantes que demuestren estar en perfecto estado de salud, sino que además deben entrenarse durante años para obtener excelentes marcas en pruebas de velocidad y de fuerza, como trepar por una cuerda lisa, nadar, correr o levantar peso.  
En unas oposiciones los aspirantes no solo tienen que aprobar. Aquí se va a competir. Hay que ser mejor que el de al lado para acceder a una de las escasas vacantes que se suelen ofertar. Eso hace que las marcas que se dan en estas pruebas muchas veces sean mas propias de superatletas que de opositores. Una dureza que ha frenado el acceso de las mujeres.
El Ayuntamiento de Albacete adaptó hace ya más de una década las pruebas físicas y creó un baremo específico para mujeres, adaptado a sus diferencias morfológicas. Así, por ejemplo, en las últimas oposiciones mientras a los hombres se les exigía correr 200 metros en al menos 30 segundos para obtener la calificación de apto, a las mujeres se les daba un margen de cinco segundos más.

nuevos baremos en el sepei. La Diputación de Albacete ha seguido ahora sus pasos. Aunque las exigencias ya eran distintas para hombres y mujeres en las pruebas de acceso al Servicio de Extinción y Prevención de Incendios (Sepei) que depende de la Diputación, ha habido una nueva revisión de los baremos que se exigen a hombres y mujeres. «Se trata de que las pruebas físicas no sean un obstáculo insalvable para que las mujeres puedan llegar a ser bombero», explica el jefe del Sepei, José Ferrer que, una y otra vez, recalca que lo único que han hecho es cumplir con la Ley 12/2010 de igualdad entre hombres y mujeres de Castilla-La Mancha y con el Plan de Igualdad de la Diputación.
Este baremo adaptado a las diferencias antropomórficas y fisiológicas que existen entre hombres y mujeres se aplicará ya en los próximos exámenes que se van a celebrar en mayo para conformar una bolsa de trabajo para realizar contrataciones temporales en el Sepei.
Las marcas que se exigen a hombres y mujeres no se han establecido de una forma arbitraria, explica Ferrer, sino que se ha fijado un coeficientes corrector calculado en función de las marcas obtenidas por hombres y mujeres en las pruebas regladas por la Federación de Atletismo y Natación. En aquellas pruebas que no son olímpicas, se han tomado como referencia un centenar de marcas para obtener dicho coeficiente.
En las últimas oposiciones a bombero del Sepei hubo algunas mujeres entre los aspirantes, pero ninguna llegó a realizar las pruebas físicas porque no llegaron a aprobar el examen teórico que es previo. Lo cierto es que hasta ahora no eran muchas las mujeres que se decidían a presentarse a estas oposiciones porque las marcas que se les exigían en las pruebas físicas eran muy exigentes «incluso para atletas de élite», asegura Ferrer. Quizás con el nuevo baremo sean más las mujeres que se decidan a dar el paso de afrontar estas duras oposiciones que requieren años de preparación, tanto física como de estudio.

teoría también. Porque para ser bombero no solo hay que entrenarse físicamente. Las pruebas de selección que ha convocado el Sepei para conformar esta bolsa constan además de las pruebas frísicas de un examen escrito de  hasta 50 preguntas sobre un temario de 20 temas que versan desde la intervención en accidentes de tráfico, a la extinción de incendios, pasando por el conocimiento al detalle de carreteras, orografía y pueblos de la provincia.
Una vez superadas las pruebas, el responsable del Sepei cree que el trabajo lo puede realizar por igual un hombre que una mujer. «Una vez que apruebas la oposición, te haces bombero en el parque que es donde se hace el rodaje, el trabajo en los parques es rotatorio, los bomberos no siempre hacen la misma función y a nadie el primer día se le mete en el fuego o se le deja el camión para que salga a la autovía pisando a la ‘tableta’ con el estrés que se lleva. Hay una adaptación que todos tienen que hacer, hombres y mujeres», recalca Ferrer.