Andrés Palacios está anunciado en la Feria de Cenicientos

Pedro Belmonte
-

El matador dice que «estoy teniendo en más toreo en el campo, con vacas y toros a puerta cerrada»

Fotografía de Andrés Palacios en al Feria de Albacete de 2018. - Foto: Rubén Serrallé

El matador de toros Andrés Palacios ha sido contratado para actuar el próximo mes de agosto en la Feria de la localidad madrileña de Cenicientos, plaza que siempre se ha destacado por el impresionante trapío de los toros que se lidian, siendo uno de los sitios a los que acuden con asiduidad los aficionados más exigentes de la plaza de Las Ventas de Madrid, por lo que una actuación destacada en esa plaza, suele ser importante de cara a comparecer durante la temporada al coso de la Calle de Alcalá. Palacios hará el paseíllo junto al gaditano Octavio Chacón, torero que ha despuntado en las últimas temporadas tras brillantes actuaciones con toros de los denominados «duros» y el extremeño Tomás Campos, quien derrochó mucho valor el pasado San Isidro ante los toros de Las Ramblas, precisamente el mismo encaste de los toros que lidiará la terna el 14 de agosto en Cenicientos, de Toros de El Torero, propiedad de Lola Domecq, antiguamente perteneciente a su padre Salvador Domecq.
André palacios se prepara intensamente de cara a ese compromiso, ya que no disfruta de excesivas tardes en las que actuar, aunque sigue con la ilusión intacta, lo que a los aficionados mantiene ilusionados para disfrutar, aunque sea en pocas ocasiones, de la clase y el toreo de este diestro albacetense. «Me preparo como todos los años, físicamente y mucho toreo de salón, aunque lo que si estoy teniendo este año en más toreo en el campo, con vacas y toros a puerta cerrada. Hace unos días estuve en la ganadería de Ojailén, en Ciudad Real y algún toro me han echado en lo de Huertas y otros amigos. La verdad es que se nota lo de estos años atrás, con el tacto, y el volumen de los animales, ya que cambia estar sin torear a tener contacto con los toros. El de Ojailén fue un toro de la línea Veragua y fue exigente, lo que me sirvió para poner el corazón a bombear, pero como eso es encastado, fue rompiendo hacia delante y realmente me sirvió mucho, dejándome darle muletazos buenos».

(Más información en la edición impresa).