Unos 200 efectivos y ocho aviones irán al Red Flag

Josechu Guillamón
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Los pilotos del Ala 14 y el Ala 11 cruzarán el Atlántico el 29 de febrero para participar en el ejercicio más exigente del mundo

Imagen de varios Eurofighter de Albacete y Morón durante su viaje al anterior Red Flag. - Foto: Ejército del Aire

Unos 200 efectivos y ocho Eurofighter del Ala 14 ubicada en la Base Aérea de Albacete y del Ala 11 con sede en la Base Aérea de Morón (Sevilla) participarán en el ejercicio Red Flag, que se celebra cada año en Nellis (Las Vegas) y que según fuentes del Ejército del Aire es considerado el ejercicio de adiestramiento aéreo avanzado aire-aire y aire-superficie más importante a nivel internacional.
Los pilotos del Ala 14 serán los que lideren la misión, que es de gran complejidad, ya que además de los ejercicios que se realicen en Estados Unidos con fuego real, implica cruzar el océano Atlántico, lo que supone llevar a cabo reabastecimientos de combustible en pleno vuelo.
La travesía. Los Eurofighter albacetenses se trasladarán a la Base Aérea de Morón, desde donde partirán el próximo día 29 de febrero, con destino a la Base Aérea de Lajes, que se encuentra en las Azores. Hasta este punto se trasladarán un total de 10 Eurofighter, aunque completado este tramo del trayecto, dos de ellos regresarán, ya que son ocho los aparatos que viajarán a Las Vegas.
Después de hacer noche en las Azores, con el fin de que descansen los pilotos, tras los más de 1.700 kilómetros recorridos, se viajará hasta la Costa Este de Estados Unidos, concretamente a la Base Aérea de Dover (en el condado de Kent, en el estado estadounidense de Delaware), lo que supone recorrer una distancia de alrededor de 4.300 kilómetros, por lo que será previsiblemente durante este trayecto cuando se realicen los reabastecimientos en vuelo.
Los pilotos albacetenses, junto con sus compañeros de Morón, descansarán una noche en la Base Aérea de Dover, antes de alcanzar su destino final, la Base Aérea de Nellis (Las Vegas), una etapa en la que recorrerán otros 2.000 kilómetros aproximadamente, sobrevolando gran parte del espacio aéreo de los Estados Unidos. 
De esta forma, el viaje se realizará en tres días. Tras la larga travesía, los pilotos tendrán una semana de adaptación, puesto que el ejercicio comienza exactamente el 9 de marzo y finalizará el día 20 del mismo mes.

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