«Nuestros proyectos arrancan de una lista de deseos»

A.D
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Javier Jiménez Iniesta - Foto: MARC MEDINA

El salón de actos de la Demarcación de Albacete del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha acogerá, a las 20 horas, una conferencia de Javier Jiménez Iniesta, que dirige Studio Animal

¿Todo es interior, como el título de su conferencia?
Todo es interior es un statement recurrente en nuestro estudio que ha impregnado nuestra forma de abordar los proyectos: reivindica la importancia de cuidar y pensar los espacios que habitamos. Nos pasamos la mayor parte de nuestro tiempo dentro de la arquitectura, y este interior se convierte en el escenario de nuestra cotidianeidad.
La belleza de estos espacios en ocasiones se ha dejado de lado y tenemos que recuperar el interés de la gente por los espacios que habitan y nos gusta fomentarlo.
¿Pensamos en arquitectura y nos olvidamos de los espacios interiores?
Pensamos que la arquitectura se debe hacer desde dentro hacia afuera, esto es, la piel siempre es el resultado de una reflexión sobre el espacio y de cómo el sujeto contemporáneo lo habita. Las invariantes que han generado la gran arquitectura de todos los tiempos son el uso y el espacio, y luego está todo lo demás que la termina de construir. 
El interiorismo siempre ha sido indivisible de la arquitectura, pero en los últimos tiempos se ha banalizado y maltratado, como si cualquiera pudiera diseñar el espacio que habitamos. La televisión con sus programas de decoración exprés han generado hordas de decoradores, nos han maleducado en la creencia de que un proyecto de arquitectura es la suma inconexa de una serie de decisiones tomadas en tiempo récord.  
¿Cómo deben ser los diseños de esos espacios para que la persona se sienta cómoda?
Hay una serie de puntos constantes en nuestros proyectos, que más que con un método estarían relacionados con una actitud. Para empezar es fundamental que recojan las necesidades de sus usuarios. Nuestros proyectos siempre arrancan con una lista de deseos y necesidades que van de lo más mundano a lo más elevado. Este equilibrio entre lo bello y lo funcional nos parece muy importante. 
Cambia mucho en función de las necesidades, ya sea de una empresa o una familia.
La primera conversación con el cliente es un momento muy emocionante. Nuestros clientes son todos personajes muy particulares que buscan identificarse con el espacio que van a habitar. De manera que cuando acuden a nosotros ya vienen buscando un traje a medida que les sorprenda. Nos encanta que a la vez sepan y no sepan qué necesitan. Y esta predisposición a la sorpresa es mutua. Nuestros proyectos son siempre muy diferentes. 
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