Los forenses dan más credibilidad a la versión de la víctima

JOSECHU GUILLAMÓN
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El acusado reiteró su inocencia en la vista. - Foto: José Miguel Esparcia

El fiscal y la acusación particular solicitaron una pena de nueve años de prisión al considerar los hechos probados y la defensa la libre absolución del procesado

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial acogió ayer la segunda sesión del juicio contra un hombre que se enfrenta a nueve años de prisión, por intentar matar a otro  con un machete, en el que los forenses afirmaron que era poco probable que el denunciante se autolesionara al caer al suelo, como mantiene el acusado.
Exactamente los peritos aseguraron que «lo más normal es que no se autoinflingiera la herida él, porque está muy atrás y muy arriba, no es imposible, pero es poco probable». En cuanto a los cortes que presentaba el acusado en el brazo, que él aseguró que se los hizo al defenderse del ataque del denunciante, los forenses afirmaron que si así hubiera sido la herida tendría que haber sido más profunda. En este sentido, explicaron que las heridas que presentaba el procesado eran más compatibles con que llevara el arma en la mano derecha y se lesionara él mismo en el brazo izquierdo en el forcejeo.
En cuanto al consumo de drogas del procesado, los médicos forenses manifestaron que si consumía en esa época, pero que estaba en tratamiento. En cualquier caso, en el momento de los hechos no estaba ni con el síndrome de abstinencia, ni con una intoxicación aguda. Sobre la puñalada principal, que entró entre la décima y la undécima costilla, comentaron que no había afectado a un órgano vital, aunque al acusado tuvieron que operarle y quitarle el bazo.
En la vista también declararon algunos agentes, que comentaron que cuando el acusado fue al hospital, según él para que valoraran el estado de sus heridas y poner luego una denuncia en comisaría, les avisó la mujer de la víctima de que el agresor de su marido estaba en el edificio.

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