El acierto rojiblanco desborda al Getafe

SPC
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El acierto atlético desborda al Getafe - Foto: Rodrigo Jimenez

El Atlético doblega al cuadro azulón en el primer acto y le somete a un domino total en el segundo que le acaba otorgando la victoria

Una demostración de pegada, con dos goles en las dos primeras ocasiones de Antoine Griezmann y Saúl Ñíguez, remarcaron ayer la superioridad del Atlético sobre el Getafe, desbordado ante tal efectividad, doblegado sin matices y sin respuesta ante un equipo rojiblanco tan solvente como incontestable.
Tres puntos más al acecho del liderato del Barcelona, 17 encuentros ya de esta temporada sin una sola derrota en el Wanda Metropolitano y 18 jornadas seguidas sin perder, mientras sigue siendo un adversario invencible, imbatible e inabordable en toda la ‘era Simeone’ para el cuadro ‘azulón’, superado y desfigurado.
Con lo complejo que es este curso ganarle al conjunto de bordalás, la victoria colchonera fue irrebatible desde antes de la media hora. Del Getafe armado, compacto, que no permite espacios ni concede apenas nada, no hubo rastro desde la irrupción de Griezmann.
Entre el atasco generalizado y un partido que no iba ni para un lado ni para otro, al francés le bastó su primer tiro, un zurdazo inapelable nada más entrar en el área, ya camino de la media hora, para romper un duelo que apuntaba dificultad, pero fue simple.
El ‘7’ rojiblanco demuestra día a día el porqué el club, el cuerpo técnico y sus compañeros insistieron tanto en su permanencia en verano, aunque fuera millonaria. Su momento es imponente: 11 goles y seis asistencias en los últimos 15 duelos.
Ya no hubo discusión del ganador, menos aún con el 2-0, 10 minutos después, cuando Saúl desplegó su llegada, una de sus mejores virtudes, sino la mejor, para remachar el rechace de David Soria al remate de Kalinic. La defensa del Getafe ya había sido desbordada instantes antes en esa acción, con el pase de Thomas a la entrada de Lucas por la izquierda. El ghanés ya había sido asistente en el 1-0.
No hubo apenas respuesta del Getafe antes del intermedio, ni tampoco después. El segundo equipo menos goleado de la Liga ya llevaba dos dianas en contra sin haber avistado aún el descanso; si lo intentó con más convicción en el segundo acto, sin embargo, enfrente estaba otro equipo tan riguroso como es el Atlético de Madrid, y más en el Wanda.