Advierten del riesgo de los masajes ambulantes

T.R
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Desde el Colegio de Fisioterapeutas de Castilla-La Mancha se aconseja a la población no ponerse en manos de un masajista no cualificado, una práctica que forma parte del intrusismo

Una turista recibe un masaje en la playa. - Foto: Robert Wallace

En estos días veraniegos en los que muchos aprovechan para hacer un descanso y tomarse unas vacaciones recibir un masaje relajante para dejar atrás el estrés laboral mientras tomamos el sol en la playa o la piscina puede ser una opción nada desdeñable. Sin embargo, debemos saber que frente a los esperados beneficios que creemos que vamos a obtener, nos enfrentamos a riesgos para nuestra salud si nos ponemos en manos de masajistas no cualificados. Por ello, desde el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Castilla-La Mancha, advierten de estos peligros.
Ante esta situación, el secretario del Colegio de Fisioterapeutas de Castilla-La Mancha, Ove Nils Andersson Silva, aclaró que los ciudadanos deben saber distinguir entre un masaje terapéutico, que debe ser estrictamente tratado por un fisioterapeuta, y el relajante, que puede realizarlo otro tipo de personal al no estar tratando una determinada patología. El problema es que algunas personas que se someten a estos masajes desconocen que sufren alguna lesión y acaban poniéndose en manos de falsos profesionales, lo que les origina problemas musculares o articulares o agravar otras lesiones  que ya tenían.
Otro problema añadido, «es que a través de estos masajes no cualificados también se pueden transmitir enfermedades infecciosas por una mala higiene de las manos», advirtió el secretario de Coficam.
Los fisioterapeutas recuerdan que estos masajes, que personas no cualificadas ofrecen fundamentalmente en zonas de playa, se suelen dar con mucha intensidad, al disponer de un tiempo limitado con el fin de comenzar cuanto antes con el próximo cliente. Por tanto, esta intensidad de una duración máxima de 20 minutos puede llegar a provocar que se cree una presión inadecuada en personas con alguna lesión anterior. Además, insisten en que este tipo de masajes deben darse en una camilla adecuada con una altura y postura correctas, con el paciente colocado boca abajo y la cara reclinada, a diferencia de los que se imparten en las playas, que pueden causar daños musculares o lesiones.
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