Las mujeres alzan la voz

M. Albilla (SPC)
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Cuatro políticas defenderán a los principales partidos desde la tribuna del Congreso, que estará bajo la batuta de otra más como presidenta. Una señal inequívoca de ruptura de los 'techos de cristal'

Las mujeres alzan la voz - Foto: Inma Mesa

Meritxell Batet será como presidenta del Congreso esta legislatura la directora de orquesta de un Hemiciclo en el que sonarán más que nunca los timbres femeninos. Los cuatro partidos mayoritarios del arco parlamentario han elegido a mujeres para subir a la tribuna. Así, Adriana Lastra, será la portavoz del Grupo Socialista; Cayetana Álvarez de Toledo, la del Popular; Inés Arrimadas, portavoz de Ciudadanos, e Irene Montero, portavoz de Unidas Podemos. A ellas hay que sumar a las representantes de tres de los partidos que componen el Grupo Mixto: Laura Borràs, al frente de Junts per Catalunya; Mertxe Aizpurua, de EH Bildu, y Ana Oramas, de Coalición Canaria.
El trabajo por la igualdad va dando resultados, también las muchas veces discutidas cuotas y cupos de mujeres están haciendo que poco a poco vaya cambiando la percepción de la política y que en este campo también se avance hacia una igualdad real y efectiva si bien es evidente que, en España, la política sigue encabezada por hombres. Será una cuestión de tiempo.
Mucho han cambiado las cosas en el Hemiciclo ante el que Clara Campoamor reclamó el derecho al voto femenino con un célebre discurso el 1 de octubre de 1931. Entonces solo contaba con tres parlamentarias: la propia Campoamor, Victoria Kent y Margarita Nelken. Han pasado 88 años desde que las mujeres pudieran votar en España y el Congreso que esta legislatura se ha constituido es el más paritario de la Historia nacional. Con 166 mujeres diputadas, el 47,4 por ciento de los 350 escaños, el Parlamento español es el más igualitario de la Unión Europea y el quinto del mundo, según datos de ONU Mujeres. El salto de España en menos de un siglo a la vanguardia mundial en el papel de las mujeres en política se refleja también en que una mujer presidirá la Cámara Baja: Meritxell Batet (PSOE), que sucede a otra, Ana Pastor (PP).
Las mujeres alzan la vozLas mujeres alzan la voz - Foto: UNIDAD EDITORIALasignaturas pendientes. Hay aspectos en los que todavía existe margen de mejora. El Congreso ha constituido esta semana 28 comisiones y situó al frente de las mismas a un total de 18 hombres por 10 mujeres, es decir, pese a ser la Cámara con más diputadas en la Historia de España, sigue sin cumplir la denominada paridad en las Presidencias de sus comisiones, ya que las féminas no llegan al 40 por ciento en esos puestos y los varones copan el 65 por ciento de los mismos. 
Esto es así porque los grupos parlamentarios siguen promoviendo mayoritariamente a hombres para estos puestos por los que se cobra un complemento salarial de 1.516,76 euros mensuales en concepto de gastos de representación.

 

ADRIANA LASTRA -PSOE-

Si hay una virtud que se puede destacar de Adriana Lastra, esta es la lealtad. Se ha mantenido fiel a Pedro Sánchez en todo momento y no se separó de su lado cuando, defenestrado de la cúpula de Ferraz, el ahora presidente en funciones se dedicó a recorrer España en busca de los apoyos de la militancia que luego le volvieron a catapultar a la Secretaría General. Su premio fue la Portavocía del Grupo Socialista en el Congreso en 2018, un cargo que vuelve a ostentar en esta legislatura.
Tercera de cinco hermanas, sin carrera universitaria (no concluyó sus estudios de Antropología Social, porque se metió de lleno en política), la asturiana recibió con lágrimas y el puño en alto la investidura de Sánchez como nuevo jefe del Ejecutivo tras la moción de censura a Mariano Rajoy en cuya cocina participó en el contacto con los barones sanchistas. También estuvo en el balcón de la sede socialista la noche del 28-A para celebrar los 123 escaños.
Las mujeres alzan la vozLas mujeres alzan la voz - Foto: David ArranzEn sus discursos ha ido de menos a más. Se fogueó al lado de Margarita Robles, su antecesora en la Cámara Baja, y ahora se atreve a alzar la voz cada vez con más fuerza. De hecho, fue especialmente dura en la segunda jornada del debate fallido de investidura en el que se enfrentó al líder de Podemos, Pablo Iglesias: «Ya sé que les hace gracia que este país no tenga Gobierno, a mí no, por eso estoy bastante seria», le espetó al morado, aguantando la mirada. 
Probablemente, en su nueva etapa en el Hemiciclo tendrá que afilar bien las uñas. Quienes se suban a la tribuna a buen seguro sacarán su vena más fiera. 

 

CAYETANA ÁLVAREZ DE TOLEDO -PARTIDO POPULAR-

En otoño de 2015 Cayetana Álvarez de Toledo se iba del PP de Mariano Rajoy renegando y criticando sin medida. Esta misma semana, el sucesor de Rajoy, Pablo Casado, la elegía para ser su portavoz en el Congreso de los Diputados pese a ser una política que para muchos representa el ala más dura del partido y que es más aznarista que casadista. Es, además, una política a la que le va la marcha, ya que va de polémica en polémica, hasta el punto que ha llegado a decir que votaba a otro partido, Ciudadanos, en lugar de al suyo.
La enemistad con la anterior etapa del PP ha quedado atrás y Casado la recibió de vuelta en el partido con los brazos abiertos, convirtiéndola en uno de sus fichajes estrella. Por eso se presentó al 28-A como cabeza de lista por Barcelona, pensando en que su duro discurso contra el nacionalismo evitaría la fuga de votos a otras opciones. No fue así.
Las mujeres alzan la vozLas mujeres alzan la voz - Foto: Emilio NaranjoEntre sus compañeros de filas no defienden sus formas, ni en algunos casos el fondo, de quien ahora va a dirigir el grupo parlamentario. Entre sus perlas están desde ironizar sobre decir, «Sí hasta el final», para dar el consentimiento sexual, llamar «senil» a la entonces alcaldesa de Madrid Manuela Carmena o criticar el «derroche sentimental» por la muerte de Alfredo Pérez Rubalcaba.
En cuanto a su función como oradora, es una política con experiencia y con un discurso culto y pausado en las formas pero duro en el contenido, que será desde ahora la voz cantante -tras el líder- del Partido Popular en el Congreso.

 

INÉS ARRIMADAS -CIUDADANOS-

El pasado mes de febrero «la mujer más importante, más preparada y más valiente de la política española», según el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, daba el salto a la política nacional. Traía las espaldas bien curtidas en la política catalana, donde en los últimos años se había convertido en el azote del independentismo como jefa de la oposición.
Precisamente, desde la oposición la tildan de broncas e, incluso de marrullera, pero no se le puede negar agallas para decir lo que piensa con un discurso vehemente y rotundo.
Las mujeres alzan la vozLas mujeres alzan la voz - Foto: Eduardo ParraNacida en Jerez de la Frontera (Cádiz) hace 38 años, se ha convertido en una política de enorme proyección. Ahora va a demostrar sus dotes en el palacio de la Carrera de San Jerónimo, pero sus maneras ya apuntaban desde el Parlament. Sus gestos suelen denotar siempre seguridad. Domina la posición y el discurso. Suele jugar con las metáforas e, incluso, aliña algunos de sus alocuciones con experiencias personales. No suele perder los nervios y siempre mantiene una actitud tranquila y educada ante el espectador hasta el punto de que alguna vez esto mismo causa que sus enemigos políticos pierdan los papeles.
Quizá suene frívolo, pero destaca también que es una mujer muy fotogénica, una cualidad que saben apreciar los expertos en marketing político.
Experiencia, riqueza lingüística, buena dicción y manejo de lenguaje verbal y no verbal son algunas de sus bazas para morder a sus adversarios cuando tenga que salir a la palestra en nombre de Cs.

 

IRENE MONTERO -UNIDAS PODEMOS-

La número dos de Podemos ha estrenado la legislatura de baja por maternidad, ya que dio a luz ayer a su tercer hijo -una niña-, y muy cerca de ser vicepresidenta de un Gobierno liderado por el PSOE, si bien el fracaso de las negociaciones entre los socialistas y Podemos, de momento, la coloca en la Portavocía morada en el Congreso, puesto al que se reincorporará cuando regrese del período de lactancia y que heredó de Íñigo Errejón tras salir este de la formación antes de las elecciones.
Psicóloga, madrileña de 31 años, máster en Psicología de la Educación, dejó en 2015 en stand by su proyecto de tesis doctoral sobre nuevos métodos de inclusión educativa para dedicarse por completo a Podemos tras entrar en el Consejo Ciudadano Estatal salido de la asamblea fundacional de Vistalegre de 2014, con lo que solo lleva en política cinco años. Así las cosas, su inexperiencia podría ser su principal hándicap en el puesto que va a ostentar como portavoz. 
Una de sus intervenciones más sonadas fue con la que abrió la moción de censura presentada por su grupo parlamentario contra Mariano Rajoy. En esa ocasión, brilló con luz propia en un discurso marcado por la denuncia de la corrupción del Partido Popular. 
Su discurso contiene alocuciones simples pero incisivas, alternando un tono contenido con uno acelerado y subido de decibelios. A veces, da una imagen más de enfado y abroncamiento que de seguridad y convicción por lo que tendrá que moderar el tono. La experiencia le ayudará.

 

MARITXELL BATET -PRESIDENTA DEL CONGRESO-

El caso de Batet es peculiar. En las primarias que enfrentaron a Eduardo Madina con Pedro Sánchez en 2014, ella apostó por el primero, pero Sánchez no dudó en repescarla pese a no estar entre sus acólitos y, con los años, se convirtió en una de sus figuras de confianza. Tanto, que la ha catapultado a la Presidencia del Congreso, la tercera autoridad del Estado que en ocasiones sustituye a la Corona o al Gobierno en actos internacionales y tomas de posesión de jefes de Estado. Es la primera catalana que preside la Cámara Baja desde la dictadura.
En lo personal, Batet, divorciada y madre de dos hijas mellizas, estuvo casada durante 10 años con José María Lassalle, un destacado diputado del PP que fue secretario de Estado de Cultura con Mariano Rajoy.
 En las últimas elecciones generales comandó el renacer electoral del PSC luciendo sus principales virtudes: aplicada, firme, disciplinada y sin cometer errores fruto de la improvisación. Quizá sean cualidades que le quedan de los años que se estuvo preparando para su pasión: ser bailarina. Ahora, en Madrid alaban su «catalanismo ponderado y racionalidad española».
Batet se estrenó el pasado mes de mayo al frente del Congreso anticipando lo que quiere en la Cámara. Exigió «respeto» en vez de «gritos» y llamó al consenso a los diputados. Prometió que el órgano de gobierno de la Cámara actuará con «imparcialidad». De igual modo, la socialista instó al «respeto» en vez de a los «gritos». Además, en un discurso en el que hizo gala del uso del lenguaje inclusivo, la presidenta apeló a la búsqueda de consensos para afrontar los retos que España tiene por delante para convertirse en un país «más libre, más justo socialmente, más próspero, más feminista y con más seguridad y confianza en su futuro». 
Lo cierto es que por ahora ha patinado en aquello del buscar consenso, pero su talante es una buena pista de hacia dónde pueden ir sus actuaciones.