Lambán apela a la centralidad del PSOE de Rubalcaba

SPC
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El presidente de Aragón insta a Sánchez a buscar «gobernanzas transversales» y a anteponer los intereses generales a los del partido para encontrar un consenso con otras formaciones

Lambán apela a la centralidad del PSOE de Rubalcaba - Foto: Javier Cebollada

Cuatro partidos conformarán por primera vez el Gobierno de Aragón, más formaciones en el Ejecutivo autonómico que en la oposición en el Parlamento. Y eso es algo por lo que el nuevo presidente de la región, el socialista Javier Lambán, apeló ayer a las fuerzas políticas nacionales a encontrar puntos de apoyo para acabar con la parálisis que se vive en la actualidad. 
Aprovechando la presencia de la vicepresidenta, Carmen Calvo, y el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, en su toma de posesión del cargo, Lambán, uno de los barones más críticos con Pedro Sánchez, instó al PSOE a buscar un «proyecto común» con otras formaciones de izquierda y apostar por una gobernanza alejada de «cualquier tentanción frentista» e «instalada plenamente en la centralidad».
Una centralidad en la que a él no le cuesta instalarse, según agregó, anteponiendo, a la hora de establecer prioridades, los intereses generales a los de partido, como defendía el fallecido Alfredo Pérez Rubalcaba.
El mandatario, que gobernará con otros dos bloques progresistas y uno de centroderecha, destacó la importancia de esas «gobernanzas transversales», ya que, a su juicio, «el poder no debe ser privativo de la izquierda ni de la derecha».
Por eso, reivindicó que «a mí, como adscrito a una corriente, a una tradición del PSOE, que, en mi opinión, inauguró Indalecio Prieto, no me cuesta demasiado trabajo instalarme en esa centralidad, en la anteposición del interés general a los intereses de partido».
«Por decirlo en palabras de nuestro cada día más añorado Alfredo Pérez Rubalcaba, un socialista a la hora de establecer prioridades si en un momento determinado ha de anteponer el interés de España al interés del PSOE no debe tener absolutamente ninguna duda: antes el interés de España que el del partido», añadió.
Entre tanto, Calvo volvió a llamar a los partidos a asumir parte de responsabilidad para llegar a acuerdos, ya que «ahora no hay candidato» a la investidura y es el momento de «construir o destruir».
«Todas las formacioness están ahora concernidas», manifestó la número dos del Gobierno de Pedro Sánchez, asegurando que, o las fuerzas políticas «hacen caso» a lo que expresaron los ciudadanos en las urnas el pasado 28 de abril -formar un Ejecutivo progresista que empiece a funcionar- o «nos desentendemos».
Pero la «realidad» que han querido los votantes, en su opinión, es un «Gobierno progresista, feminista», y, sobre todo, que «no se tenga que sustentar sobre el independentismo», por lo que insistió en reclamar que «otros también muevan una ficha responsable con el país» para evitar unas nuevas elecciones.
Al ser preguntada sobre si Unidas Podemos quedará dentro o fuera de la ecuación de un Ejecutivo socialista -ya que ahora prima la opción de una cooperación de investidura, pero ya no se habla de un Gobierno de coalición-, la vicepresidenta no contestó directamente, pero sí que aclaró que volverán a hablar con «todo el arco político parlamentario» para que cada uno, llegado el momento, «asuma su responsabilidad». Eso sí, si eso «ayuda, construye y fluye» para que España tenga Gobierno pronto y no para conducir a unas nuevas elecciones.
«Estamos sentándonos con todos los sectores que pueden seguir aportando a un Ejecutivo progresista que no se sustente sobre quienes no quieren sostener el orden constitucional y la unidad territorial de España», aclaró.
Sin ir más lejos, mañana Pedro Sánchez viajará a Valencia para reunirse con representantes de Compromís, a los que presentará su programa de cara a una futura sesión de investidura.
 

Sostener la corrupción. Por otro lado, la socialista consideró «inentendible» la posición de Ciudadanos en la Comunidad de Madrid, que formará parte de un Gobierno de coalición con el PP en lo que, a su juicio, supone una manera de «sostener la corrupción».
Un día después de que la Fiscalía Anticorrupción solicitase al juez del caso Púnica que impute a las expresidentas Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes en la pieza sobre la presunta financiación irregular de los populares en Madrid, Calvo resaltó que si Cs «arropa a un partido político con la larga lista de casos de corrupción judicializados, no en el debate político, en la Justicia española, incluida esta última situación del Partido Popular en Madrid, se quedan absolutamente ya desnudos frente a la opinión pública de este país». 
Además, censuró que los liberales «ni han ocupado el centro, porque están apoyándose sobre la ultraderecha», ni «han innovando ni regenerado nada».