Jornadas Artísticas con grandes maestros

A.D
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Los alumnos del centro están de enhorabuena ya que tuvieron estos días actividades con tres invitados de excepción, Carmina Ocaña en danza clásica, la psicóloga Ana García-Dantas, y José Antonio Ruiz, en estilizada

Carmina Ocaña imparte conocimientos en el taller de la especialidad de danza clásica. - Foto: José Miguel Esparcia

El Conservatorio Profesional de Danza José Antonio Ruiz de Albacete ha desarrollado durante esta semana las cuartas Jornadas Artísticas, con  invitados de lujo que han compartido con alumnos y profesores sus enseñanzas. Así, nada menos de José Antonio Ruiz se encargó del taller de danza estilizada y danza española y otra gran maestra, Carmina Ocaña, se ocupó de  danza clásica. Para apoyar estas  clases, otra iniciativa pionera en los conservatorios españoles de danza, Ana García-Dantas, doctora en psicología se centró en otro apartado muy importante para el alumnado, cómo evitar el «miedo escénico», unas ponencias también abiertas para los padres. 
La directora del Conservatorio, Rosario Carbajal de Lara, valoró la importancia de estas jornadas artísticas, por la categoría de los ponentes, así como por la capacidad de trabajo del alumnado y profesorado y apuntó que han sido unos 160 alumnos los que participaron, junto con sus docentes.
Carmina Ocaña, que celebra 50 años de docencia, comentó a LaTribuna de Albacete que «he visto el Conservatorio muy bien, están haciendo una labor muy interesante y a nivel pedagógico, los maestros están trabajando de maravilla, con resultados estupendos porque al alumno lo veo muy motivado. La verdad es que vienes a impartir clases y las disfrutas mucho, hay muy buen ambiente y eso es muy importante. En los primeros años, lo que más he trabajado es la coordinación de brazos, cabeza y piernas y luego, según iba avanzando, poniendo ejercicios más difíciles y para los últimos cursos hemos trabajado mucho el estilo y técnica».
«He visto un trabajo muy bueno que se percibe año tras año, porque no es la primera vez que vengo y veo la evolución de los alumnos desde los cursos más bajos, según van progresando, curso a curso, y el trabajo se hace muy bien», decía.
Cada maestro incide más en algunos aspectos, aunque todo esté presente a la hora de enseñar, más en una disciplina tan exigente como la danza clásica, aunque Carmina Ocaña apuntó que «parece que yo tengo más fama en la parte de abajo, esto es, en las piernas y pies, en el trabajo limpio de la parte baja de la pierna y eso es consecuencia de mi escuela, porque he estudiado en la danesa y es una de sus características, pero obviamente, hay que incidir en todo, aunque lo que uno aprende de niño, aparece, aunque en este caso, con los cursos más bajos he trabajado los brazos». Remarcó la genial profesora que «siempre digo que si no te sujetan las piernas, es muy difícil que sonrías».
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