La Balompédica quiere dar «calidad»

Juan Carrizo
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Jorge Honrubia ‘Tito’ y Alfonso Jiménez, responsables de la Balompédica Albacete. - Foto: José Miguel Esparcia

La escuela fundada en 2010, que sufrió en el último año un gran incremento de alumnos, trata de «dar el mejor servicio a niños y padres, con la intención de formar, porque no se trata solo de jugar»

Albacete es una ciudad que respira fútbol. Ya sea por tradición o por la enorme capacidad de tirón que tiene este deporte, sobre todo al contar en la ciudad con un equipo en la Segunda División, lo cierto es que son numerosas las escuelas de fútbol con una larga tradición y otras que han ido surgiendo con el paso de los años y que se han consolidado como es el caso de la Balompédica Albacete.
Nació con mucha modestia en 2010. En su primer año apenas contó con una treintena de niños, formando un equipo prebenjamín y otro alevín. Poco a poco fueron aumentando el número de alumnos y su buen trabajo tuvo su explosión el pasado verano, con la llegada de 150 nuevos niños con los que se alcanzó la espectacular cifra de 453 niños. Teniendo equipos en todas las categorías, desde la más pequeña hasta juveniles, etapa en la que se termina el proceso de formación. «Pensamos que estamos haciendo un buen trabajo y tenemos muy buenas sensaciones de cara al futuro», comentó Jorge Honrubia Tito, presidente del club y entrenador.
Tito fue uno de los fundadores del club junto con Alfonso Jiménez. «Yo acababa de terminar INEF y através de un amigo común surgió la idea de montar una escuela. Ahí conocí a Tito y entre cuatro montamos la Balompédica Albacete».
Jorge Honrubia siente la vocación docente de familia, por eso desde muy joven tenía muy claro que sería entrenador de fútbol base. «Siempre me gustó la docencia, ya cuando estaba en la cantera del Albacete Balompié, quizás porque mi madre es maestra y nos viene de serie en la familia. Me gusta transmitir el conocimiento que he podido ir adquiriendo y acumulando con el tiempo, en mi caso en el fútbol».
«La idea era aprovechar todos los conocimientos adquiridos en nuestra vida dentro del deporte, en el caso de Tito como jugador y en mi caso a través del INEF. Queríamos coger toda esa formación adquirida y trasmitirla al fútbol base, el deporte que más nos gustaba a todos», apuntó Alfonso Jiménez.

 

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