Cocemfe dice que la mitad de viviendas es "inaccesible"

I. M.
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Los obstáculos a salvar tienen que ver con escaleras o falta de ascensor y la realidad se agrava si la persona es mayor

Salvo que la situación cambie, una movilidad reducida supone tener que esperar a que te ayuden para poder moverte y poder salir de tu portal. - Foto: Rubén Serrallé

La Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica, Cocemfe, y sus entidades no sólo salieron a finales de noviembre del pasado año a la calle en diferentes puntos de la geografía nacional, entre ellos, la plaza del Altozano de la capital albacetense, y se concentraba en pro de que se garantizase la accesibilidad en los edificios de viviendas, sino que también aprovechaban la ocasión para presentar la campaña  Arrestópolis para denunciar precisamente  la falta de accesibilidad. 
Los protagonistas de estas concentraciones eran personas que o bien no podían salir a la calle con autonomía y tener una vida independiente o bien carecían  directamente de libertad de movimientos hasta el punto de que su residencia se había acabado convirtiendo para ellos, y eso que no habían cometido delito alguno, en una especie de cárcel simplemente porque por su situación personal y económica no podían  suscribir una hipoteca o pagar un alquiler. 
En definitiva, eran personas con una movilidad reducida y que, además, un día tras otro, se encontraban con más de un obstáculo que superar en su ir y venir incluso antes de llegar a su edificio, y luego  después tanto  en el propio edificio, en su portal y en sus  zonas comunes, como en el  interior de sus respectivas casas. 
Según el estudio que Cocemfe daba a conocer en esas fechas, sólo el 0,6% de los 10 millones de viviendas que hay en este país, cumplen de manera total con la reglamentación que hay en materia de accesibilidad y ello a pesar de que desde diciembre del  2017, es obligatorio que todos los productos, bienes entornos y servicios sean accesibles. 
 Y, ello, además, sin perder de vista otros hechos como que hoy por hoy las personas con discapacidad pueden llegar a representar el 10% del conjunto de la población nacional, y que conforme vamos sumando años, por expresarlo de alguna forma, y van mermándose nuestras condiciones físicas va a ser cuando más vamos a notar los efectos de vivir o no en un edificio accesible y en el que todo el mundo, en definitiva, pueda subir y bajar cuando quiera.

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