Los oficios del ayer

I.M.
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El esparto se trabaja desde la época de Roma - Foto: J.M.E.

Ya nadie trabaja en Albacete como herrero, sereno, pregonero, ganchero o resinero

Conforme el hierro iba diciendo adiós como material esencial, la madera dejaba de tener el peso que tenía antes, el río daba paso a la carretera como vía de transporte de personas y de mercancías,  las máquinas se hacían un hueco en sectores como la  agricultura y ganadería y otros sectores, como el industrial, iban ganando peso en la economía de los lugares, más de uno de los oficios de antaño se iban quedando atrás hasta desaparecer en algunos casos, y en otros mantenerse hasta la fecha actual pero a duras penas.
Quién no ha oído hablar en su ciudad de los serenos, de aquellas personas que durante décadas conforme iba llegando la noche iban encendiendo las farolas y vigilaban las calles; de los afiladores, de aquellas personas que valiéndose de su bicicleta o de su moto, afilaban instrumentos con filo, como cuchillos o navajas, o de los barquilleros, de aquellos vendedores ambulantes que cargados con una cesta llevaban barquillos y se hacían acompañar de una ruleta para juego de pequeños y no tan pequeños. 
Y en su pueblo, quién no ha odio hablar de los pregoneros, de aquellos que valiéndose del sonido de una corneta llamaban a la gente antes de darle la noticia más importante para su municipio; de los herreros, de aquellas personas que en su taller, en su fragua, se dedicaban a trabajar el hierro que recibían sin labrar; de los alfareros, de aquellas personas que hacían las vasijas de barro, o de los caldereros, de aquellas personas que hacían, forjando hierro o cobre, calderas y otras piezas.  Pero, además, de  herreros, serenos, pregoneros, alfareros  o caldereros también había  otros oficios que al igual que los anteriores han caído en el desuso y se han extinguido, como son los  gancheros o pineros o los resineros. Otros se mantienen por tradición, como son los esparteros, o lo hacen de  forma muy puntual, como son los campaneros,  y otros directamente sobreviven con más de una dificultad, como son los pastores.  

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