David Roldán cortó un rabo en Peñas de San Pedro

PEDRO BELMONTE
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El novillero de Ayna fue el máximo triunfador del festival taurino en el que Octavio Chacón y Colombo cortaron dos orejas y Escribano falló a espadas

David Roldán pasea los máximos trofeos.

Cuatro buenos novillos con el hierro de Castillo de Montizón, propiedad de Samuel Flores, se lidiaron en la plaza de la localidad de Peñas de San Pedro, recibiendo el cuarto como premio la vuelta al ruedo. Tuvieron una excelente presentación y desarrollaron nobleza y, con distintos matices, todos sirvieron para que los toreros se expresaran de acuerdo a sus maneras, resultando una tarde muy entretenida, en la que el público, que llenó los tres cuartos del aforo, disfrutó de lo lindo.
Abrió plaza el gaditano Octavio Chacón, quien recibió a su oponente con verónicas muy templadas, quedando algo incierto en el tercio de banderillas. Brindó al torero albacetense Miguel Tendero, que se encontraba en el tendido, para cuajar una faena que tuvo sus mejores momentos por el pitón derecho, a un novillo noble, al que le faltó un tranco para lucir más. Lo mató de una estocada a toro arrancado y cortó las dos orejas.
Algo mansito de salida fue el colorado lidiado en segundo lugar, al que Manuel Escribano supo sujetar con el capote, a pesar de su intención de desentenderse del engaño. Un buen tercio de banderillas protagonizó junto a su compañero Colombo, al que invitó a poner el segundo par, quedando reunidas y arriba. La faena tuvo consistencia, temple y ligazón, llevado muy metido al de Montizón en la muleta, siendo los mejores pasajes en el toreo al natural. Se atrancó con  la espada y vio silenciada su labor.
El venezolano Jesús Enrique Colombo, al que no están teniendo muy en cuenta las empresas en España esta temporada, toreó de verdad. La faena, brindada a Octavio Chacón, tuvo verdad, ajuste, temple y ligazón, haciendo romper al novillo hacia delante sobre todo por el pitón derecho, por donde le dejó la muleta en la cara, metiendo al del Castillo en el canasto. Mucho sitio y buena disposición la demostrada por el venezolano, que tras una media estocada y descabello, paseó las dos orejas.
Salió muy arrancado David Roldán con el capote ante sus paisanos, que se metieron muy pronto en la faena, quitando por lopecinas a una excelente novillo bien lidiado por el Niño del Barrio. Un excelente pitón izquierdo tuvo en de Samuel Flores, que supo aprovechar el novillero, siempre bien colocado y ligando las series con toreo templado y largo, llevando al novillo hasta el remate de cada muletazo. Se adornó con circulares  por la espalda, cambios de mano con la muleta sin ayuda, para cobrar una estocada y recibir los máximos trofeos y la vuelta al ruedo al novillo.