Marta Vera habló del pasado, presente y futuro de Riópar

Emilio Martínez
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La investigadora lamentó que la historia de las Reales Fábricas no sea conocida fuera de la provincia

La doctora en Bellas Artes e investigadora Marta Vera pronunció una conferencia sobre las Fábricas de Riópar. - Foto: C.P.

«La importancia histórica de las Reales Fábricas de San Juan de Riópar es enorme, aunque por desgracia no suficientemente conocida fuera de la provincia y hay que luchar porque se sepa, y estar orgullosos de ello». Son las palabras con las que una de las personas más expertas sobre las mismas, en teoría y práctica, la doctora en Bellas Artes, investigadora, especialista en patrimonio industrial y escritora Marta Vera Prieto, a la vez presidenta y socia fundadora de la Asociación de Amigos de las Fábricas, inició una brillante charla dentro de los actos mensuales de la Asociación Cultural Albacete en Madrid.

La conferencia, a la que asistió un buen número de público, entre el que se encontraban algunos riopeños que viven en la capital de España, estaba convocada bajo el título Historia, Patrimonio, Territorio. Nueva guía del Conjunto histórico-industrial de las Reales Fábricas de Riópar. Hubo una breve presentación de Marta por parte del presidente de ACAM, el catedrático de economía Patricio Morcillo, que realizó un breve repaso del «impresionante currículum» de la misma y destacó que durante los últimos meses se ha encargado, entre otras cosas, del inventario y las colecciones del Museo.

«De modo que nadie sabe más que nuestra invitada no solo del presente y futuro de este bellísimo e histórico pueblo de la sierra de Alcaraz, sino también del pasado», cerró el máximo mandatario del grupo de Albacete en Madrid. Unas palabras que, como la invitación por parte de este grupo para participar en su serie de conferencias Los Domingos Culturales, tuvieron el agradecimiento de la conferenciante.

Aunque no parecía necesario que se preparara mucho un tema que domina ampliamente -sobre el que tiene escritos varios libros y diversas otras publicaciones-, pero no solo llevó una charla perfectamente estructurada, sino que se apoyó en varias imágenes que desde su ordenador se proyectaban a una pantalla grande para que fueran vistas con facilidad, y sobre las cuales Marta iba añadiendo explicaciones verbales. 

Dado que ella también es profesora, ejerciendo en varios institutos en la Comunidad de Madrid -durante el año que se pasó en sus tareas en Riópar estaba en excedencia-, esta condición didáctica fue clave para que su charla se desarrollase con gran facilidad y fuera seguida con enorme interés por los asistentes. Además de su elocuente expresiva, añadió un fuerte nivel compulsivo a lo largo de la hora que duraron sus explicaciones y en el coloquio posterior.

Como es lógico, hizo un repaso histórico sobre lo que había sido «la cuna de la artesanía del bronce en España, una condición que fue el origen y razón de ser de Riópar, cuya existencia se debe a estos sus orígenes metalúrgicos», indicó Marta. Recordando que estas Reales Fábricas de San Juan de Alcaraz de Riópar se crearon en 1773 por el ingeniero austriaco Juan Jorge Graubner gracias al apoyo del rey Carlos III, que les otorgó una serie de amplios privilegios.

De su importancia, destacó que no solo fueron las primeras de España, sino las segundas de Europa durante muchos años, pasando por diversas etapas en su funcionamiento y gestión hasta su cierre definitivo en el año 1996. Como es lógico, afirmó, la elección de esta zona, sobre la que nació después Riópar, no fue casual, «ya que existían materias primas, abundancia de maderas en las montañas y agua también en abundancia merced a la red hidrográfica del río Mundo, su Calar y los muchos arroyos y riachuelos existentes».

De aquellos y posteriores tiempos fueron quedando en Riópar y alrededores muchos recuerdos físicos -edificios industriales, complejos como el de El Laminador que dio origen a una aldea con este nombre, viviendas humildes de los trabajadores y más lujosas de los dirigentes, balsas, centrales hidroeléctricas y multitud de herramientas, entre otros-, que le han dado unas características «muy especiales, admirables y dignas de ser visitadas», explicó Marta.

Precisamente su labor a lo largo del pasado año, con ayuda personal de voluntarios del pueblo y de la Asociación de Amigos de las Reales Fábricas –además de la periodista madrileña Julia Rivera, presente en la charla y a la que también Marta agradeció su asistencia- se centró en ir catalogando y clasificando parte de este material para poder mostrarlo en el Museo. 

No olvidó destacar también el apoyo material y económico del Ayuntamiento con la colaboración del Fondo Social Europeo y el INEM, que crearon una Escuela Taller y un Taller de Empleo para la restauración y rehabilitación. «Con todo ello se ha logrado que se pueda enseñar un legado cultural y social, de lo que tal vez sea la muestra más importante de la arqueología industrial en Catilla-La Mancha», resumió Marta.

Como fue ampliando la conferenciante, además del sendero de las Fábricas, con sus tres tramos para recorrerlo -ruta minera, ruta urbana y senda del agua- en sus cerca de 20 puntos de interés en los alrededores de Riópar, el Museo ofrece un total de nueve salas que van, entre otros, desde la oficina de turismo, laboratorios y audiovisuales a la de pulido y baños y la bautizada como oficina de época.  

La próxima Hospedería. Sus claras y precisas palabras no solo estaban acompañadas de las fotos, esquemas y dibujos que se proyectaban, sino que Marta se llevó un puñado de dos tipos de folletos que distribuyó entre todos los asistentes también para seguir sus explicaciones. Uno, sobre el sendero de las Fábricas, que incluye un plano guía para visitarlas, y otro que cuenta también con imágenes y un plano la historia de las mismas. Los folletos que sobraron se han quedado en la biblioteca y archivo de ACAM para repartirlos entre sus socios y también en los múltiples actos que se van a ir organizando a lo largo de este año.

En su afán de que se visite el pueblo, museo y senderos, Marta reveló como anécdota, que uno de los veteranos habitantes riopeños, Máximo Lozano, que trabajó en las Fábricas hasta su cierre todavía hace a mano, y muestra a la gente, la fundición de cobre con la piedra de calamina para producir latón, una técnica muy antigua que, tras los inicios de las fábricas, se utilizaba ya después con máquinas, y «que es todo un espectáculo digno de ver», precisó la conferenciante.

En definitiva, cual fue concluyendo, de lo que se trata es de que Riópar, que va perdiendo habitantes y ya ni supera los 1.500, atraiga visitas no solo por su maravilloso entorno geográfico y la cercanía al nacimiento del Río Mundo. De cara a ello y a un futuro cercano será importante la Hospedería que será realidad en un par de años y que estará incluida en la red de hospederías de Castilla-La Mancha. De momento, pronto comenzarán las obras de la misma que ocupará parte de uno de los edificios de las Fábricas, el que construyó Juan de Villanueva, y que sufraga la propia Junta para sacarlo a concurso cuando esté terminado.   

La cerrada ovación final que los asistentes tributaron a Marta solo fue el prólogo de un amplísimo y variado coloquio con multitud de preguntas y curiosidades por parte de los mismos y que se prolongó durante casi otra hora. «La duración e intensidad de los coloquios posteriores, y este ha batido récords, es el mejor medidor del interés de las conferencias», sentenció el presidente de ACAM, que felicitó a Marta antes de invitarla a firmar en el libro de honor del grupo.