Buen descorche

Leo Cortijo
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El Restaurante Natura, de Cuenca, acogió una interesante entrega del programa 'Castilla-La Mancha de Catas' que desarrolla la Fundación Tierra de Viñedos con el objetivo de promocionar y fomentar la cultura del vino

Buen descorche - Foto: Reyes Martínez

El Restaurante Natura de Cuenca acogió en la noche de este jueves una interesante entrega del programa ‘Castilla-La Mancha de Catas’ que la Fundación Tierra de Viñedos desarrolla por todo el territorio regional desde el pasado mes de febrero. El objetivo fundamental de esta notable iniciativa es la promoción y el fomento de la cultura del vino, así como de su consumo responsable y moderado, principalmente, entre el público joven.
En palabras de la directora general de la Fundación, Diana Granados, las catas están orientadas, fundamentalmente, a «esos jóvenes que no están acostumbrados a beber vino porque les da cierto reparo pedirlo». Por eso la clave «primordial» de esta actividad es salvar esas barreras. Eso conlleva que a lo largo del programa la Fundación elija locales «ideales» para ese público juvenil, a través de eventos «entretenidos, participativos y divulgativos».
En torno a medio centenar de personas no quisieron perder la oportunidad de probar la experiencia de ser catador por un día. De la mano del enólogo Héctor Martínez, probaron tres caldos de diferentes denominaciones de origen castellano-manchegas: Uclés, Méntrida y La Mancha. «Cada vino tiene una personalidad propia que le hace único y, además, expresa lo que es una región concreta por su tierra y por su clima», destaca el experto.
La cata comenzó con un blanco de variedad airén Denominación de Origen La Mancha «joven, fresco, agradable y que funciona muy bien con pasta y pescado»; siguió con un tinto tempranillo de la DO Uclés con 12 meses en barrica, «más elaborado y complejo» y que maridó a la perfección las croquetas que se sirvieron; para terminar con el DO Méntrida, de variedad garnacha, crianza y de mayor tiempo de paso por barrica, que siempre tiene que acompañar a un plato consistente como fue, en este caso, una crema de queso.
Este programa de la Fundación Tierra de Viñedos se prolonga hasta el próximo mes de diciembre y se compone de un total de 43 catas. En la treintena que ya se han llevado a cabo los resultados no pueden ser más positivos. Tal y como destaca Diana Granados, «la gente que viene y prueba, se marcha satisfecha», y es que además de pasar un buen rato, «se aprende muchísimo» a través de los consejos y las lecciones que ofrecen los enólogos.
Mucha expectación. A esta cata, la última de la temporada en territorio conquense, acudieron entre otros representantes políticos, el delegado provincial de Hacienda y Administraciones Públicas, Ramón Pérez Tornero; el delegado provincial de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Joaquín Cuadrado; la delegada de la Junta de Comunidades en Cuenca, María Ángeles Martínez; y el vicepresidente del Gobierno regional, José Luis Martínez Guijarro.
Este último agradeció la «importante» labor de la Fundación Tierra de Viñedos por intentar acercar los jóvenes a «un mundo que es muy apasionante». Un mundo, el del vino, que además supone «la columna vertebral» del sector agrario de la región y es «pieza fundamental» de la economía de Castilla-La Mancha.



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