«Había que tomar medidas para que el club pueda subsistir"

Juan Carrizo
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El Albacete Balompié solicitó un ERTE para jugadores, técnicos y empleados, una medida para «mantener la viabilidad del club» y su vicepresidente Víctor Varela explicó a este diario todos los detalles

Víctor Varela, vicepresidente del Albacete Balompié. - Foto: Rubén Serrallé

El mundo del fútbol, paralizado como el resto del país, trata de garantizar su viabilidad a través de un ERTE. Son muchos lo clubes que ya lo han solicitado, entre ellos el Albacete Balompié. Su vicepresidente y consejero delegado, Víctor Varela, que voluntariamente también se incluyó en el ERTE, explicó ayer los detalles del mismo a este diario.
¿Cuáles son los motivos que llevan al club a pedir el ERTE?
Para nosotros el ERTE es un ejercicio de responsabilidad. Ante la incertidumbre que se ha generado y una situación cuyo impacto económico todavía está por determinar, en función de los escenarios que se den, había que procurar que la entidad pueda sobrevivir y mantener todos los puestos de trabajo. Era necesario ajustar la situación a la realidad. Somos una empresa que, más allá del deporte, su actividad es el ocio y el espectáculo y como no podemos trabajar no podemos generar ingresos. Lo más sensato, aplicando el sentido común, era solicitar el ERTE. Hay gente, tanto en el club como en la Fundación, que se habían quedado sin contenido en su trabajo, porque no había nada que organizar. Hemos explorado todas las vías, pero ni siquiera tenemos claro cuál va a ser el alcance total de esta crisis. En función de que se termine o no el campeonato, el escenario puede ser desolador o imposible de asumir. Si el campeonato no se reanuda las pérdidas serían importantísimas y el problema sería doble, porque además de las pérdidas seríamos incapaces de afrontar los pagos. Habría un problema de tesorería y otro de balance. Ante esa situación hay que tomar medidas para que el club pueda subsistir. La ventaja que tenemos es que sabemos que esto es una situación temporal y no tiene porque perderse ningún puesto de trabajo. Con esta medida tratamos de garantizar que a medio o largo plazo todos los puestos de trabajo van a permanecer. Por eso hemos encontrado la complicidad y la solidaridad de la mayoría de los trabajadores del club. Hay casos de gente que se ha ofrecido voluntaria sabiendo que su trabajo ahora mismo no tenía ningún contenido. En ese sentido, el impacto en la plantilla de trabajadores nos hace estar orgullosos por el compromiso de la gente con el club. Luego, los efectos posteriores, todavía están por determinar.
¿Cómo afectará el ERTE a la primera plantilla?
Con los jugadores, por un tema de seguridad jurídica y laborar, cualquier acuerdo se vinculará a través del ERTE. Seguimos en contacto con ellos para tratar de encontrar un acuerdo que afecte lo menos posible económicamente a todas las partes, que el club lo pueda soportar y ellos tengan las menos pérdidas posibles si no se reanuda el campeonato. Por eso teníamos claro que el acuerdo con la plantilla se tenía que articular vía ERTE por seguridad jurídica. Tenemos que ir de la mano en un proceso como ERTE. Es una reducción de jornada, porque tiene que seguir trabajando en casa ante una posible vuelta a la competición.
¿Cuál fue la reacción de los jugadores?
El sindicato se manifestó en contra de los ERTE. Hemos tenido cuatro reuniones con los capitanes, también muchas conversaciones con ellos de forma individual, para transmitirles información puntual y explicarles las consecuencias laborales y económicas que tiene el ERTE. La comunicación ha sido fluida y aunque sea una situación desagradable, nosotros les hemos transmitido el porqué de tener que hacerlo vía ERTE y eso no significa que no se pueda llegar a un acuerdo entre las dos partes. Entendemos que, por seguridad jurídica, este tipo de reducciones tienen que llevarse a cabo a través de los expedientes de regulación temporal de empleo.

 

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