La UCA ayudó a 1.100 enfermos con problemas de adicción

T.R
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El médico de familia es el principal acceso de los pacientes a este recurso especializado desde finales del año pasado

Profesionales de la UCA atienden a un usuario a la entrada del centro. - Foto: Rubén Serrallé

A punto de cumplirse los 25 años de la puesta en marcha de la Unidad de Conductas Adictivas como recurso ambulatorio para el tratamiento específico de personas adultas con problemas de adicción, ya son 8.120 los pacientes atendidos en este dispositivo. Integrada en el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha desde 2006, este dispositivo trabaja en plena coordinación con Atención Primaria y el resto de recurso de la red de Salud Mental. 
Como novedad desde el tercer cuatrimestre del 2018, ahora la principal vía de acceso a las primeras consultas con los profesionales de la UCAse hace a través del médico de Familia, es decir, mediante previa derivación desde el centro de salud, «siempre que el facultativo así lo estime oportuno tras valorar la clínica y la motivación del paciente», según la coordinadora de este recurso, la doctora Isabel del Amo, que informó que esta forma de proceder ya se estaba llevando a cabo en años previos en la UCAde Almansa dejando a un lado la estigmatización del paciente adicto.
Para la doctora del Amo, se trata de un cambio hacia la normalización, «porque los pacientes que atendemos en la UCA son enfermos y no viciosos, y no tienen por qué sentirse avergonzados». 
También acceden a estas consultas desde las urgencias psiquiátricas o las generales, desde otras especialidades médicas y desde los dispositivos de Salud Mental, y excepcionalmente queda abierta la posibilidad de acceder directamente, como ocurre con los casos de usuarios derivados por sentencia judicial como medida alternativa, casos en los que son valorados en primera instancia por la trabajadora social.

La Unidad de Conductas Adictivas atendió durante el pasado año a 1.155 pacientes, 1.071 por sustancias psicoactivas y 84 por disfunciones no provocadas por el uso de drogas. Además, se han recogido 11.563 muestras de orina a lo largo del año de 718 pacientes. En base a la memoria de actividad asistencial facilitada por la coordinadora de este recurso en 2018 se produjeron 520 nuevas demandas de tratamiento, correspondiendo el 36,5% de ellas a problemas de alcoholismo, adicción que ahora se define como trastorno por uso de alcohol, y que sigue siendo la que genera más tratamientos en la UCA. Uno de los perfiles de usuarios más frecuentes que solicitan tratamiento es el de adultos de mediana edad, mayoritariamente hombres, que acuden casi 30 años después de inicial el consumo de alcohol y que asocian otros consumos como cocaína y cannabis; otro perfil es el de los jóvenes con consumo intensivo durante los fines de semana; otro es el del dipsómano, que alterna períodos de abstinencia prolongados con otros de consumo excesivo e incontrolable de bebidas alcohólicas. Además, una gran mayoría de ellos tienen antecedentes familiares de alcoholismo. 
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