Aznar carga contra la nueva política

Europa Press
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El expresidente del Gobierno subraya que la estrategia de los partidos no suponen una regeneración sino más un radicalización que favorece al nacionalismo

Aznar carga contra la nueva política - Foto: Eduardo Parra Europa Press

José María Aznar se ha pronunciado este viernes contra la "nueva política" porque, según ha dicho, no ha traído "regeneración" sino una fragmentación política que no se traduce en acuerdos y lleva a más "radicalismo" en el ámbito de los partidos. De hecho, ha advertido de que esta situación beneficia al "nacionalismo radicalizado", que ahora cuenta con "la coyuntura más favorable para tener un poder de decisión sin precedentes". 
Así se ha pronunciado el expesidente del Gobierno en la clausura del curso de verano de la fundación FAES, en el municipio madrileño de San Lorenzo de El Escorial, un día después de que PP, Cs y Vox no lograran ponerse de acuerdo para que el popular Fernando López Miras fuera investido presidente de Murcia en segunda votación. El exjefe del Ejecutivo ha señalado que "nunca como ahora" en la trayectoria democrática de España la política "parece menos relevante" o "menos productiva" y ha añadido que "esta realidad contrasta de manera muy acusada con las expectativas generadas por la llamada nueva política". "A pesar de las posiciones moderadas, que son mayoritarias en el electorado, hay una presencia en el ámbito de los partidos de un radicalismo considerablemente mayor del que nunca antes ha conocido nuestro sistema político", ha enfatizado.

 

Llama a reconstruir el espacio político

En este punto, ha recordado que se prometía que esa fragmentación política sería "regeneradora" porque "acabaría con el bipartidismo". "Pero lo cierto es que esta fragmentación no se recompone con acuerdos suficientes", ha subrayado. Es más, ha destacado que con esa fragmentación "nada regeneradora" el "nacionalismo radicalizado ha encontrado la coyuntura más favorable para tener un poder de decisión sin precedentes", hasta el punto de que en mayo de 2018, ha proseguido, "un partido nacionalista decidía el Gobierno de España" a través de una moción de censura. 
Por eso, ha defendido ponerse ya a la tarea de "reconstruir un espacio político" desde el cuál recuperar "el buen gobierno, la estabilidad y la continuidad de las buenas políticas", entre ellas la que ponga fin a la "crisis" abierta en Cataluña por el independentismo catalán.

 

En Cataluña no existe "un camino sin retorno"

En clave catalana, Aznar ha admitido que el "éxito" del independentismo ha consistido en llevar a la sociedad catalana la idea de que ya se ha emprendido "un camino sin retorno hacia la ruptura final de la convivencia y del Estado". Sin embargo, ha resaltado que eso "no es verdad" porque "no hay para Cataluña un camino sin retorno hacia la ruptura". "Ese camino no existe y si existiera no sería posible recorrerlo. Y si alguien se empeñase en recorrerlo desconociendo todo lo que Cataluña ha sido como parte de España, el único destino sería el de un desastre cívico inimaginable", ha exclamado, para subrayar que no hay lugar en Europa para un proceso secesionista como el que plantea el independentismo catalán. Eso sí, Aznar considera que el sistema constitucional "ha cumplido con lo que se le podía pedir" pero "los actores políticos no". De hecho, ha destacado que el propio Tribunal Constitucional acaba de "revalidar la constitucionalidad de la aplicación del artículo 155 de la Constitución". 
Aznar ha afirmado que "poco se puede esperar de dirigente políticos catalanes que han "sobrepasado todos los límites del ridículo, la incompetencia o la indignidad". "Esas exhibiciones de agitación fallidas y ridículas, que no muestran ninguna reivindicación sino que pasean la extravagancia, no hacen justicia a lo que Cataluña puede proyectar", ha lamentado. Por eso, ha apelado a la sociedad catalana porque en Cataluña lo que está "en juego" es la existencia de una "sociedad libre, plural y democrática digna de tal nombre". "Hablo de una sociedad y no de un parque temático del nacionalismo mantenido por las coacciones de activistas y animado por medios de comunicación sectarios y beligerantes", ha aseverado.