El TSJ avala la orden de ayudas a la agricultura ecológica

I.Ballestero
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El Supremo avala la orden de ayudas a la agricultura ecológica - Foto: Pablo Llorente

El Alto Tribunal regional desestima el recurso presentado por la Plataforma de la Agricultura Ecológica contra la orden de 2016 y ratifica la concurrencia competitiva en la asignación de las subvenciones

La modificación de las bases de ayudas a la agricultura ecológica que realizó la Consejería de Agricultura del Gobierno regional en marzo del año 2016 ha pasado su segunda criba en las diferentes instancias en las que fue recurrida, después de que la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha haya avalado la concurrencia competitiva de las ayudas al desestimar el recurso presentado por la Plataforma de la Agricultura Ecológica de la región con su presidente, Jesús Toledano, al frente. La sentencia, de fecha 23 de octubre y a la que ha tenido acceso La Tribuna, refrenda los términos en los que se adjudican en la actualidad las ayudas a la agricultura ecológica en la región.
El recurso promovido por Toledano como representante de su asociación pedía que se declarara «no conforme a derecho y nula», y por ello que se dejara sin efecto, la Orden de 7 de marzo de 2016 por la que la Consejería de Agricultura modificaba la regulación de las ayudas a la agricultura ecológica en Castilla-La Mancha, y que la resolución de ayudas que derivaba de la aplicación de la nueva orden no se aplicara, manteniendo con ello las cuantías conforme a la norma anterior, del año 2015. El Partido Popular se había sumado a las reivindicaciones de la Plataforma al afirmar que el cambio en los criterios de concesión había «expulsado» de las ayuda «a más de 3.000 agricultores de vocación ecológica». La Plataforma elevó el asunto al Defensor del Pueblo, a la Comisión Europea y al Tribunal Superior de Justicia de la región, y los dos últimos han dado la razón a la Consejería de Agricultura.
En la sentencia, el Alto Tribunal regional entiende que el demandante hace una «interpretación pro sua domo, (a su favor) de la normativa aplicable que no se sostiene», y considera fundamentado que las ayudas de la medida de agricultura ecológica en la región «quedaran condicionadas a la aprobación definitiva del Programa de Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha para el periodo de programación 2014-2020», una variación que era «coherente» con el artículo 8.1 de la ley que se modificaba, la de 2005. En la aprobación del PDR para la región se establecía que las ayudas previstas «en ningún caso sobrepasaran los límites de apoyo máximos establecidos en el reglamento europeo», donde se especifican los importes y porcentajes de ayuda aplicables a la conversión a la producción ecológica «en función del tipo de cultivo y establecidos en función de los estudios técnicos elaborados por la propia Consejería».
Entiende el tribunal que las ayudas enfocadas al desarrollo sostenible de las zonas rurales «por necesidad han de ser conciliadas con el principio de concurrencia competitiva», según los reglamentos comunitarios, que sólo salvan esa obligación «cuando existen disponibilidades presupuestarias suficientes para atender todas las solicitudes», algo que no sucede en este caso. Es decir, Europa avala que, cuando la demanda de ayudas supere la disponibilidad de fondos, se otorguen por concurrencia competitiva. 
Por todo ello, el TSJregional asegura que «queda justificada y racionalizada la orden de 2016 con sus modificaciones», ya que establece la cuantía «recogida en la decisión comunitaria», y subraya que ni el reglamento comunitario ni la decisión de fondos «han sido recurridos». Da también un espaldarazo al Gobierno regional al asegurar que «se hacía preciso modificar la Orden de 2015», a la que quiere volver la Plataforma, introduciendo «la circunstancia principal de concurrencia competitiva». Por todo ello, el Tribunal Superior de Justicia regional desestima el recurso contencioso-administrativo y condena en costas a la Plataforma.