Empresas rurales, 4 años para feminizar sus direcciones

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De no hacerlo no podrán acceder a ayudas públicas, según recoge el Estatuto de las Mujeres Rurales de Castilla-La Mancha aprobado este jueves.

El presidente de Castilla-La Mancha saluda al consejero de Agricultura al entrar en el salón de plenos. - Foto: Yolanda Lancha

Las Cortes regionales, con los votos a favor del PSOE y Cs y la abstención del PP, aprobaron el proyecto de Ley de Estatuto de las Mujeres Rurales de Castilla-La Mancha, con el que el Gobierno pretende «emponderar, visibilizar y reconocer» a las mujeres que viven y trabajan en los pueblos. Esta fue la defensa que realizó el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, que aseguró que con esta iniciativa «damos un paso más en la región», pues el camino «no lo hacemos solos, lo hacemos juntos, hombres y mujeres». «Es un antes y un después para nuestro medio rural», apostilló. 
Dicho esto, subrayó que Castilla-La Mancha es la única comunidad autónoma que cuenta con una ley de estas características. Tan solo el País Vasco aprobó previamente una normativa de este calado, aunque insistió en que la castellano-manchega es más amplia y ambiciosa.  
Todo porque las discriminaciones hacia la mujer, y más aún hacia la mujer rural, siguen existiendo en pleno siglo XXI, continuó el consejero, por lo que «necesitan un mayor esfuerzo por parte de la Administración», al tiempo que subrayó que se debe trabajar duro para evitar caer en las «tentaciones involucionistas que se oyen a día de hoy». 
Una ley «feminista», por tanto, que coordinará las acciones en favor de la igualdad, fomentará la formación de la mujeres y luchará contra la división sexual en el trabajo y la brecha salarial. 
Para alcanzar estas metas, informó Martínez Arroyo, se impondrá a las asociaciones y organizaciones empresariales o de otra índole que operen en el medio rural la obligación de tener un mínimo de representación femenina entre sus cargos directivos del 40 por ciento para poder acceder a ayudas públicas. Para ello, la Junta de Comunidades dará un periodo transición de cuatro años. A partir de ahí, «no habrá ni un euro de ayudas públicas a empresas que no apuesten por la igualdad».


Rechazadas todas las enmiendas del pp. Al final del pleno se votaron las seis enmiendas registradas por el Grupo Parlamentario Popular que quedaron vivas para su debate. Los ‘populares’ retiraron la número cuatro, según informó la portavoz Lola Merino, pero aún así no lograron el voto favorable de los otros grupos parlamentarios, PSOE y Ciudadanos.
No obstante, Merino consideró que Castilla-La Mancha necesita de un estatuto que cuide de la mujer rural, pero «este no», porque es un «corta y pega» de otras normativas y leyes que ya existen y no contiene memoria económica. «Si el presupuesto es cero, el avance también será cero para las mujeres rurales», zanjó. 
El portavoz de Cs, Alejandro Ruiz, compartió el mensaje de Merino respecto al presupuesto. «Eso indica que mucho interés no se le pone a la cuestion», dijo el diputado naranja, que incidió en «si algo está claro a estas alturas es que campo necesita inversión».
Por último, la defensora del dictamen, la socialista Joaquina Saiz, explicó la negativa de su grupo a aprobar las enmiendas ‘populares’: «No aportan nada», dijo y defendió que el Estatuto «contribuirá de manera decidida a frenar la despoblación y conseguir una igualdad real entre sexos».