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El CB Almansa se jugará la permanencia en la última jornada

Toni Gutiérrez (ADG)
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102
Covirán Granada
60
CB Almansa con Afanion
Finalizado
El Covirán Granada se proclamó campeón y ascendió a la liga ACB después de aplastar al conjunto de Rubén Perelló

Lance del partido jugado en el Palacio de los Deportes de Granada. - Foto: CB Almansa

El Almansa con Afanion no pudo dar un paso más en su camino hacia la salvación. No era, desde luego, el lugar ni la noche más propicia. Y es que la escuadra almanseña fue la estrella invitada a una fiesta en la que el Covirán Granada mutó de líder a campeón. Los pupilos de Pablo Pin fueron los absolutos protagonistas en una velada preparada con mimo por la ciudad para certificar primero y festejar después el ansiado ascenso a la ACB.

Prueba de ello es que solo una vez estuvo por delante en el marcador el conjunto dirigido por Rubén Perelló. Fue gracias a la canasta inicial de Polanco en una posición muy cómoda. A partir de ahí se desencadenó un parcial de 10-1 que puso a las claras las intenciones del conjunto granadino de vivir una noche de éxtasis completa. Con Bropleh desatado en la dirección, el quinteto de Pin impuso un ritmo difícil de seguir para sus respectivas parejas de baile. Ni siquiera el tiempo muerto solicitado por el técnico del cuadro almanseño con el 14-5 en el tanteador pudo frenar una hemorragia ya incontenible.

El sistema 2-3 dibujado en defensa por Perelló no dificultó en ningún momento las maniobras ofensivas de la batería de excelentes tiradores con las que cuenta el plantel del conjunto nazarí. El primer cuarto, con 11 tiros de campo anotados en 20 intentos, fue una buena demostración de poder por parte de los Bropleh, Pere Tomás, Jacobo Díaz y demás integrantes del equipo que ha devuelto a Granada a la máxima categoría del baloncesto español 11 años después.

En el segundo cuarto, los muchachos de Pablo Pin se esmeraron en hilvanar los últimos flecos de una trayectoria que llevan bordando con hilo de oro durante toda la temporada. La fragilidad defensiva de Almansa, con muchos problemas para sujetar el rebote ofensivo del adversario, se convirtió en un nuevo argumento de peso por parte del bando anfitrión. Solo un lanzamiento desde la bombilla de Garabauskas rompió el hechizo de un ataque que produjo cuatro tantos en siete minutos. Un bagaje muy pobre frente a un Covirán que quiso despachar la parte competitiva de la noche por la vía rápida (42-27, minuto 17). Ni siquiera la facilidad de Dimakopoulos a la hora de generar sus propios tiros fue argumento para un equipo que sufrió en exceso ante la capacidad de intimidación de Niang.  

En la segunda mitad, los jugadores de Rubén Perelló siguieron con obediencia fiel el guion previsto. Los tres minutos y medio iniciales sin anotar los rompió Santana con el triple que redondeó un marcador muy esclarecedor (62-31, minuto 24). Para ello fue necesaria la coincidencia de la peor versión de la escuadra almanseña con la mejor cara de un Granada arropado por 8.000 gargantas que llevaron al campeón en volandas. Una parroquia entregada, que fue a la única a la que no se le hizo largo un partido en el que unos y otros estuvieron deseosos de terminar cuanto antes. Los vencedores por aquello de enfilar el vestuario para festejar lo logrado. Los vencidos por sufrir una penitencia excesiva con la mente puesta en una ocasión más propicia, la del próximo viernes, en casa ante el Leyma Coruña, para firmar la permanencia.