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Elisa Belmonte triunfó 'Navegando por la ópera y la zarzuela'

Emilio Martínez
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La soprano albacetense cantó en un acto del 'Club de las 25', en la embajada portuguesa, con presencia de las ministras Irene Montero y Margarita Robles

Elisa Belmonte canta en la celebración de Día Europeo de la Vela. - Foto: Carlos Paverito

No sólo se limita a cantar. No sólo se limita a enseñar. No sólo. Porque entre sus actividades también hay un amplio hueco como promotora, y organizadora, de diversos actos sociales en los que casi siempre su desinteresada aportación de persona implicada en asuntos de interés tiene que ver con la música. Pongamos que se habla/escribe de Elisa Belmonte. Que recientemente ha llevado a cabo con éxito en Madrid dos importantes eventos como el concierto dedicado a la Cofradía Europea de la Vela, entidad de alcance mundial que abarca más de una treintena de países, y la celebración del XXV aniversario del importante Club de las 25  compuesto por ese número de destacadas mujeres -entre ellas la propia albacetense-, que con amplia representación política, artística y mediática, tuvo como escenario la Embajada de Portugal.

Como es habitual, el protagonismo de nuestra paisana en ambos actos incluyó que los asistentes se deleitaran con su voz, y en el caso de la Cofradía con la de los excelentes alumnos de la Escuela Superior de Canto, en la que ella es profesora. Tal y cual la convocatoria especificaba en su título de Navegando por la ópera y la zarzuela, se repartió entre ambos géneros el concierto que bajo la organización conjunta del acto fue elegido por Elisa. En él, siempre con  Cristina Presmanes al piano, hubo un amplísimo repaso de algunas de las piezas más conocidas de destacadas composiciones del bel canto y del nuestro español género lírico.

Con autores tan conocidos como Mozart, Bellini, Verdi,  Camille Saint-Saëns, Rodolfo Halfter, Puccini, Guridi, Leoz, Guastavino y García Abril en cuanto a la ópera. Y en lo referido a la zarzuela, entre otros clásicos, Barbieri,  Fernández Caballero, Chapí, Arrieta, Gonzalo Roig, Sorozábal y Cristóbal Oudrid. Como no podía ser de otra manera, Elisa tuvo el detalle -muy del gusto de cofrades e invitados que rebosaron el salón de actos del Palacio Bauer- de escoger algunas de las partes de estas obras referidas concretamente al mar: Siempre que sueño las playas, Gimiendo por ver el mar, La Tempestad, Himno del Pacífico y De Cádiz a Gibraltar. Con un apoteósico final con el público en pie y coreando Salve Marinera, del mencionado Oudrid.

Aparte de las ovaciones de los asistentes tras cada interpretación y al final de concierto, su principal responsable en organización, la soprano y profesora albacetense, también recibió las congratulaciones de los directivos de la Cofradía porque todo había salido a la perfección, además de recibir de una metopa como recuerdo que le entregó el actual Gran Maestre, Francisco Quiroga. Este grupo, sin ánimo de lucro y de fuerte carácter solidario, está formado por personas que han desarrollado su actividad profesional o lúdica en el ámbito del mar en general y de la vela en particular, contando entre sus miembros también con  investigadores del mar y su cultura.

De similar guisa en cuanto a asistencia y éxito fue igualmente el otro acto protagonizado por Elisa recientemente como la celebración del primer cuarto de siglo de vida de ese Club de las 25, que reúne a destacadas  mujeres de todos los ámbitos profesionales y artísticos de alto nivel presididas por Cristina Almeida. Un colectivo feminista en  la lucha por la igualdad real, la visibilización de mujeres destacadas en todos los sectores y el trabajo en temas que afectan especialmente a las mujeres, como la violencia machista, la brecha salarial o el acoso sexual. 

La ceremonia, que contó con abundante presencia de políticas como las actuales ministras de Igualdad, Irene Montero, y Defensa, Margarita Robles, además de Carmen Calvo, ex vicepresidenta del Gobierno, fue conducido por la actriz María Barranco, tuvo lugar en la Embajada de Portugal, bajo la presidencia de su titular Joao Mira Gomes, ya que en esta ocasión los premios anuales -cuya ceremonia se ha retrasado dos años a causa de la pandemia-, iban destinados a un total de seis mujeres, tres del país vecino - que venían de la mano de Pilar del Río, viuda de José Saramago, que fue el eslabón entre España y Portugal- y tres españolas.