Nuevas medidas para reducir la huella ecológica

Ana Martínez
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A primeros del 2020, el Ayuntamiento capitalino pondrá en marcha varios proyectos para luchar contra el cambio climático como la instalación del contenedor marrón o las 10 estaciones de control del aire

Nuevas medidas para reducir la huella ecológica - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

La COP25 celebrada en Madrid se ha despedido con más pena que gloria. La falta de compromisos concretos de los países participantes en esta cumbre contra el cambio climático ha agravado la preocupación ciudadana por la situación de alerta que vive el planeta. Sin embargo y aun condicionados por competencias y presupuestos, muchos ayuntamientos españoles están decididos a actuar para que sus servicios municipales y su política local sea cada vez más eficiente y menos contaminante.
El Ayuntamiento de Albacete no está siendo ajeno a la demanda ciudadana de ir disminuyendo el consumo de combustibles fósiles y de ir aplicando medidas alternativas que reduzcan su huella ecológica, mejoren la calidad del aire que respiramos, rebajen el recibo del agua y apuesten por las energías renovables. Lo que ocurre es que las buenas intenciones siempre son frenadas por una maquinaria administrativa y burocrática excesivamente lenta que origina que todo proyecto, desde que nace en expediente hasta que se pone en marcha definitivamente, pase por un largo periodo de tiempo, dando la sensación de que las medidas anunciadas no llegan nunca.
Todo apunta a que el año 2020 será prometedor en materia medioambiental a tenor de lo que vienen anunciando los gestores públicos municipales. El primer semestre del año se antoja provechoso en la puesta en marcha de nuevas medidas que se encuentran en su recta final, en los ámbitos de la sostenibilidad, el cambio climático y la movilidad urbana. Un ejemplo será la implantación de un sistema de telegestión del riego en todas las zonas verdes de Albacete, que permitirá ahorrar hasta un 30% de agua y acabará con la arcaica costumbre del riego manual, que obliga a los trabajadores de la adjudicataria a abrir y cerrar cada día las bocas para riego o enchufar y desconectar los programadores. El sistema incluirá sensores para que el riego no se conecte en caso de lluvia y para que el consumo de agua sea mucho menor: «En Albacete se está consumiendo mucha agua y mal; este sistema va a suponer un importante ahorro para la ciudad», afirma el concejal de Sostenibilidad y Cambio Climático, Julián Ramón García.

 

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