'Hackers' de células

Maite Martínez Blanco
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Genetistas, microbiólogos, químicos y biólogos de alto nivel exponen el amplio campo de aplicaciones de la Biotecnología, estudios que se estrenan en el campus albacetense el próximo curso

Los asistentes aprendieron a extraer el ADN del tomate. - Foto: Andrea Merino

Sal, detergente, zumo de piña y alcohol. Esos cuatro ingredientes caseros son suficientes para extraer el ADN de un tomate. Con esos cuatro ingredientes se hace biotecnología, la ingeniería de la vida, que lo mismo sirve para producir un salmón transgénico que alimente a la humanidad que proporciona una leche de cabra con la enzima que necesitan los niños afectados por una rara patología o indaga en como dar una solución a la escasez de fósforo necesario para el abonado de las plantas. 
Esta primera lección en torno a un tomate la aprendieron los cerca de 60 participantes en un curso de verano celebrado esta semana en el campus, bajo la dirección de Diego A. Moreno, catedrático de Microbiología en la UCLM. Un curso que ha contado con ponentes de alto nivel que han venido hasta Albacete para explicar a futuros universitarios para qué sirve la biotecnología y animarles a adentrarse en esta joven ciencia con gran futuro que podrá estudiarse en la Universidad de Castilla-La Mancha, en el campus albaceteño, en el nuevo curso.
Durante dos días, expertos de distintos ámbitos descubrieron algunas de las aplicaciones de la biotecnología abiertas en estos momentos, desde su uso en la alimentación o las bebidas fermentadas, es decir, en la industria agroalimentaria tan arraigada en la región, pasando por la lucha contra la contaminación y, por supuesto, la biomedicina.
«El hombre hace biotecnología desde el neolítico, el día que domesticó los animales y cultivó trigo inventó esa ciencia a la que atribuyen tantas maldades, pero todo es biotecnología», proclamó el doctor en Biología Molecular, Fernando Peláez, que está al frente del programa biotecnológico del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). Él fue el encargado de abrir el programa, haciendo un recorrido histórico de la biomedicina, la llamada biotecnología roja, la aplicada a la salud. 

 

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